Avanza la zafra cañera

Con una producción que respondrá a los volúmenes estimados cerrará en los próximos días la zafra cañera 2.001 en Misiones, según lo anticipó el jefe de planta del Ingenio Azucarero de San Javier, Benjamín Da Rosa.

La actividad de cosecha en los cañaverales había comenzado en el mes de julio, con una proyección inicial de levantar entre 35 mil a 40 mil tonelada de materia prima. Si bien aún no cuenta con los números finales, Da Rosa calcula que el resultado final andará cerca de esas cifras. «Están ingresando las últimas cañas y la producción fue lo esperado. Esperamos crecer en el futuro porque estamos en una etapa de implantación de caña por medio de un proyecto de recuperación de cañaverales. Todavía falta pero despacio vamos a ir recuperando los niveles de producción», señaló.

La fábrica es el epicentro de la actividad azucarera en la provincia, donde vuelcan su producción los municipios de la Cuenca Cañera. Y cuenta con una rica historia que comienza a mediados del siglo XX y tiene su punto de inflexión más notorio en 1.996 cuando, luego de una crisis financiera,  el Instituto de Fomento Agropecurio e Industrial (IFAI) se hizo cargo del emprendimiento.

Desde ese momento se comenzó con un proceso para elaborar un producto diferenciado y se apuntó al azúcar orgánico. Con sus vaivenes, la colocación del azúcar misionero en los mercados internacionales se mantuvo; además de consolidarse la presencia en el ámbito local y nacional. «Estamos exportando a Japón y la Unión Europea, donde es muy apreciada nuesta azúcar orgánica, mientras que hacemos algo de azúcar convencional para misiones. Este año enviamos 500 mil kilos para  la variedad orgánica para la venta directa en Buenos Aires», comentó el jefe de planta.

En diálogo con este medio, Da Rosa explicó por qué el azúcar del ingenio de San Javier tiene un color caraterísico; un poco más oscura que la común. «Nuestro producto se obiene de un centrifugado directo y no se refina. Además, se le aplica un fina película de miel que le da su característico color amarrillito. Y eso es porque no lleva blanqueador, ya que no usamos ningún producto sintético en la línea de producción», afirmó.

Estas características -subrayó-, sumadas a la buena calidad del producto hacen que los clientes japoneses y europeos se mantienen fieles. Y ya se piensa en retomar las ventas a los Estados Unidos, donde años anteriores se colocaron embarques. «Pensamos volver a las ventas a los Estados Unidos, pero para eso nos falta aumentar los niveles de producción», sostuvo.

En ese marco se inscribe los recientes anuncios oficiales que anticipan una fuete inyección de recursos para remodelar el ingenio y también aumentar los cañaverales para el año 2.014.

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