Denuncian mafia que trafica palitos de yerba misionera a Paraguay

Pequeños productores yerbateros paraguayos denuncian que hay una mafia que se dedica a contrabandear hacia el vecino país, palillos y demás residuos de la industria misionera. Afirman que detrás de la maniobra están las grandes yerbateras guaraníes, que compran el material sobrante de la producción misionera a razón de  20 centavos por kilo y lo mezclan con su producción propia para obtener mayor volumen. Afirman que la mayor parte del material de contrabando, va a la producción de yerbas compuestas, ya que en la mezcla con otras hierbas, resulta mucho más difícil para los consumidores percibir el uso de yerba de mala calidad.
El escándalo comenzó en la noche del viernes pasado, cuando un grupo de productores detuvo en Colonia San Lorenzo, a unos 180 kilómetros de Encarnación, un camión que transportaba alrededor de 5.000 kilos de palillos de yerba mate, presuntamente provenientes de Argentina.
Los colonos del vecino país obligaron al chofer del vehículo a dirigirse a la comisaría de la zona, donde se constató el contenido de la carga y se detuvo a su conductor, Pablino Blanco Orué, de 38 años, que tiene orden de captura por homicidio doloso.
Fransisco López, uno de los representantes del grupo de productores que llevó adelante el improvisado operativo de decomiso, aseguró que ese tipo de maniobras está operado por una mafia bien organizada.
Explicó que compran basura que sobra de la producción de Misiones, a 300 guaraníes el kilo (unos 20 centavos) y la cruzan en canoas y lanchas de pasajeros en horas de la noche, por Apeaimé, Alborada, 7 de Agosto, Puerto Triunfo, Capitán Meza. En las orillas aguardan pequeños camiones con capacidad de 3.500 a 4.000 kilos de carga, que en horas de la madrugada son transportados hasta los pequeños secaderos y depósitos de la zona.
Aseguran que quienes más utilizan este método son aquellas que elaboran yerba mate compuesta. Para circular con el cargamento confeccionan una burda boleta de compra, totalmente inútil para justificar la adquisición del producto; ni el precio siquiera se coloca.
«Esta carga que agarramos era para la yerbatera Kurupí, que estaban llevando en el camión de Hugo Rolando Giménez, quien tiene su depósito en Carlos Antonio López. Es lo que tenemos comprobado: la que más compra esta basura es esa marca», denunciaba Genaro Vega Toledo. Minutos después de realizar estas declaraciones al CIM, su hermano le pedía que se retire del lugar, porque a través suyo lo estaban amenazando. «Me hicieron decir que deje de hinchar, que me vaya de acá, pero ¿qué voy a hacer? Este es mi trabajo y con la producción de yerba doy de comer a mi gente», manifestó en declaraciones al diario asunceno Ultima Hora.

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