La producción de verduras gana terreno en las chacras del Norte

Si bien el programa Pro Huerta se implementa desde 1997, en el departamento de San Pedro, fue a partir del año 2000 cuando tuvo un auge importante en cada barrio y colonia del departamento. Con la entrega de semillas, plantas frutales, kit de aves de corral y los talleres de huerta orgánica, pudimos ver la necesidad que existía en la población de abaratar costos en consumo y aprovechar y recuperar espacios físicos en desusos.

Esta tarea se puso en marcha gracias a los diagnósticos participativos que se realizaban cada año en los grupos de beneficiarios del Pro-Huerta; de esta manera se logró descubrir un gran potencial humano y una solvencia de recursos ambientales importantes en nuestro departamento, ya que cada familia cuenta con sus propias estrategias, sus modos de organizarse, sus creencias, sus necesidades, motivaciones y deseos de ayudar a planificar y realizar cambios que beneficien su vida.

Con esta metodología de trabajo también pudimos ayudar a productores que desde hacía un tiempo estaban exigiendo atención y posibles soluciones a los problemas que tenían sus cultivos, como por ejemplo la erosión y la falta de abonos y otros factores que hacían difícil una buena calidad de hortalizas, verduras y frutas, para el consumo en sus hogares y poder llegar a comercializar el excedente.

Se trató desde un principio facilitarle a la gente talleres teórico-prácticos de huerta orgánica, material de lectura, folletería con gráficos y valores, recetarios y consejos que le sean útiles en sus labores cotidianas. Se formó un equipo de trabajo destinado a brindar talleres y cursos relacionados con salud, alimentación y nutrición, producción, elaboración y envasado de alimentos. Se incentivó así en los beneficiarios la importancia del manejo cultural de los recursos, para poder conservarlos y utilizándolos de manera responsable. Esto hizo que cada familia involucrada pudiera mejorar sus prácticas de cultivos y proyectara la posibilidad de no sólo producir para su mesa, sino también de aprovechar los excedentes de su producción, innovando con un importante emprendimiento tal como la producción orgánica y artesanal de vinagres de frutas nativas y hortalizas, entre otros.

Se proyecta así la idea de consolidar un grupo de productores que tenga las mismas intenciones y, con mucho trabajo, se llega conformar una pequeña feria de productores exclusivos del programa.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *