Confirman que avanza en Misiones la invasión de un peligroso caracol

Se trata del Caracol Gigante Africano. Es vector de parásitos y una plaga para el agro y el medio ambiente. El Senasa realizó trabajos de muestreo en Puerto Iguazú. Halló cientos de caparazones y de ejemplares vivos de esta especie en el arroyo Las Mariposas y en jardines de casas de los barrios Villa Nueva y Río Paraná. Vienen desde Brasil.

Técnicos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) realizaron un detallado trabajo de campo en Puerto Iguazú con el objetivo de conocer más acerca de la presencia en la zona de un peligroso caracol invasor, a raíz de que allí se habían detectado algunos ejemplares a principios del año pasado. Los especialistas recomendaron no tocar a estos animales, ya que su baba es vector de enfermedades.
Se trata del Achatina Fulica, conocido también como el Caracol Gigante Africano, un molusco considerado una plaga por su gran capacidad de adaptación y reproducción y peligroso porque es vector de parásitos. Su capacidad para consumir cualquier tipo de vegetal en grandes cantidades lo convierte en una amenaza tanto para el agro, cuanto para la conservación del ecosistema.
Desde el Senasa indicaron que los trabajos se realizaron en septiembre y noviembre. Las recorridas tuvieron como objetivo avanzar en el mapeo de la presencia del caracol y así delinear la estrategia más acorde para el plan de vigilancia y las actividades de contención.
La delegación recorrió las inmediaciones del Arroyo de Las Mariposas, próximo al Hito Tres Fronteras en Puerto Iguazú, donde encontró caparazones y ejemplares vivos del caracol. También retiró cientos de ejemplares en casas y jardines de los barrios Villa Nueva y Río Paraná.
Se estima que los caracoles llegaron a Misiones a través de Brasil, donde  fue introducido a fines de la década del ‘80 con fines comerciales y actualmente se encuentra diseminado en casi todo el país.
Las tareas estuvieron a cargo de técnicos del Centro Regional Corrientes-Misiones y de la Dirección Nacional de Protección Vegetal del Senasa. También participaron investigadores del Museo de Ciencias Naturales de La Plata, quienes aportaron su conocimiento científico sobre las características y hábitos de esta especie.

No tocar
Los técnicos del Senasa advirtieron a los vecinos que eviten el contacto con este caracol e informen inmediatamente al organismo regional cuando encuentren algún ejemplar, pues existe el riesgo de que pueda transmitir un parásito perjudicial para la salud humana a través de su baba.

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