Avanza el Programa de Prevención del HLB en cítricos

Brindando capacitaciones, y generando tecnológicas de monitoreo y control, el INTA participa en el Programa de Prevención contra el Huanglongbing (HLB), una enfermedad que afecta gravemente a los cítricos y que se encuentra a tan sólo 300 kilómetros de la frontera con Brasil.

El Programa Nacional de Prevención del HLB está compuesto por varias instituciones entre las que se encuentra el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, el SENASA, el INTA y asociaciones de productores del NEA y del NOA. El referente a nivel nacional para este programa por parte de INTA es el investigador de la EEA MontecarloJuan Pedro Agostini, quien explica que «la enfermedad es causada por una bacteria instalada en los vasos de conducción de la planta y transmitida a otras a través de una chicharrita llamada Diaphorina citri». Este insecto se encuentra en nuestro país, aunque todavía no se ha detectado ningún caso con la presencia de la enfermedad. El primer síntoma que produce esta enfermedad es el amarillamiento de los brotes conllevando luego la deformación de los frutos, «En el término de dos a tres años la planta se vuelve improductiva y el poco fruto que produce no sirve ni para consumo fresco ni para la fábrica de jugos por el alto grado de acidez» señala el investigador.

Además de colaborar en tareas de prevención y alertas a la población sobre esta enfermedad, Agostini explica que desde el INTA se trabaja en la generación de «tecnologías para el control del vector, brindando cooperación con los laboratorios de alta tecnología de Concordia (Entre Ríos), Bella Vista (Corrientes), Montecarlo (Misiones) y Yuto (Jujuy) para el diagnóstico en 48 horas».

Cabe destacar que la amenaza de esta enfermedad es significativa para la actividad productiva nacional; en palabras del investigador: «todas las especies de cítricos son sensibles a la enfermedad. Si llegara a entrar al país es muy probable que se extienda y que afecte a la producción y a la industria citrícola nacional que cuenta con unos 100 mil puestos de trabajo». Para que esto no suceda es fundamental controlar el ingreso en las fronteras de materiales citrícolas que puedan estar infectados, lo que implica además de las tareas de los agentes de fiscalización una importante colaboración y concientización por parte de la población.

Más información:

Ing. Juan Pedro Agostini –  EEA Montecarlo

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