“Para que Argentina sea el supermercado del mundo, los productores deben vender primero en sus pueblos”

ALLOATI

El flamante secretario de Agricultura Familiar, Oscar Alloatti, consideró que para que Argentina se convierta en «el supermercado del mundo”, los pequeños productores “deben poder colocar primero sus productos en los comercios de sus pueblos”.

“Para que Argentina sea el supermercado del mundo, los productores deben vender primero en sus pueblos”

ALLOATI

El flamante secretario de Agricultura Familiar, Oscar Alloatti, consideró que para que Argentina se convierta en “el supermercado del mundo”, los pequeños productores “deben poder colocar primero sus productos en los comercios de sus pueblos”.
“Tenemos que lograr que los productores lleguen con sus productos a los comercios de las comunidades y los pueblos donde trabajan para poder ser parte del supermercado del mundo. Por eso debemos trabajar desde esta Secretaría en fortalecer los procesos de capacitación destinados a los agricultores familiares”, dijo Alloatti durante un reportaje concedido a Télam.
De esta forma, el funcionario se refirió a la premisa que lanzó el presidente Mauricio Macri, quien propuso que Argentina debe “dejar de ser el granero para transformase en el supermercado del mundo” y el rol que debe tener la agricultura familiar de cara a ese objetivo.
Alloatti, que nació en Entre Ríos, trabajó en su juventud como maestro rural y tras recibirse como ingeniero agrónomo en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), dijo que “desde siempre” estuvo conectado con la problemática de la agricultura familiar.
“Vengo de una familia que trabajaba la tierra sin tener campo propio. Desde mis años como maestro rural hasta la actualidad estuve vinculado a los problemas de los pequeños productores. Por eso el ministro (Ricardo) Buryaile me pidió que aplique toda mi experiencia en esta tarea de trabajar para agregar valor a los productos del suelo”, agregó el funcionario.
El secretario elogió el contenido de la Ley de Agricultura Familiar –sancionada en diciembre de 2014 y cuya reglamentación aún está pendiente–, que garantiza el acceso a la tierra, suspende los desalojos y crea un centro de producción de semillas.
“En estos años hubo un trabajo importante para darle valor a los productos de la agricultura familiar y se fortaleció a las organizaciones. Vamos a mantener esos logros. Si tenemos una pared, la idea no es tirarla, sino aprovecharla para empezar a construir una casa”, enfatizó Alloatti.
El secretario sostuvo que los agricultores familiares necesitan que desde “el Estado se invierta en obras de infraestructura” para achicar los márgenes de la cadena de valor interviniente en la comercialización de los productos.
“Con mejores rutas y caminos, los productores familiares lograrán que achicar los márgenes de la cadena de valor. De esta formar, un segmento de sus ganancias circulará por sus comunidades y eso les permitirá reinvertir para seguir creciendo”, subrayó.
Y en ese sentido, el secretario agregó: “Los valores y el trabajo son la riqueza más importante que tienen los agricultores familiares. Por ese camino se puede alcanzar la autosuficiencia”.
En cuanto a la baja de las retenciones a los granos que dispuso el Gobierno, Alloatti afirmó que esa medida “no producirá un proceso de concentración de la tierra” como señalaron algunas entidades.
“Con la llegada de los pooles de siembra, que le pagaban a los productores por el trabajo que hacían en sus campos no se produjo un proceso de concentración de la tierra. No creo que eso se pueda producirse ahora. Con la situación que teníamos hasta principios de este año mucha gente estaba yendo a la quiebra. Era una medida necesaria”, puntualizó el funcionario.

“Para que Argentina sea el supermercado del mundo, los productores deben vender primero en sus pueblos”