Industriales reiteraron su pedido de aumento de precios de la yerba mate a salida de molino y aseguran que están trabajando a pérdida

yerba mate

La Cámara de Molineros de Yerba Mate de Zona Productora (CMYMZP) reiteró su pedido para que el Gobierno nacional autorice aumentos en los precios de la yerba mate elaborada. Aseguran que no pudieron trasladar los incrementos que se produjeron en los precios de la materia prima y eso los obliga a trabajar a pérdida. Afirman que están en riesgo las fuentes de trabajo y los recursos que genera la actividad.

 

Desde la cámara que nuclea a los industriales molineros de Misiones y Norte de Corrientes lamentaron que “pese a los reiterados reclamos” realizados desde el sector, el Gobierno nacional sigue sin autorizar un incremento los precios de la yerba a salida de molino, regulados por el régimen de Precios Máximos.

 

Argumentaron que “a más de 9 meses del último aumento otorgado por la Nación (para el producto elaborado), la materia prima se incrementó en ese período más de 65% y sólo se autorizó un incremento 4,5% en el marco del Programa de Precios Máximos”.

 

Se declararon en crisis y solicitaron de manera explícita que el INYM, que hasta ahora no se manifestó institucionalmente  al respecto, acompañe su reclamo por una recomposición en los precios a salida de molino que consideran necesaria para “hacer sostenible la actividad en el tiempo”.

 

Desde la cámara consideraron que necesitan al menos un 40% de aumento para encontrar un equilibrio en el desfase de costos. “Aún alcanzando esta readecuación, la yerba seguiría siendo la bebida natural, energizante y más económica del mercado, considerando que por cada kilo se pueden consumir al menos 20 litros de infusión”, indicaron.

 

Remarcaron que están trabajando a pérdida hace muchos meses, lo que puso al sector “al borde de una situación irreversible”. Advirtieron que están en riesgo “los puestos de trabajo y la generación de recursos que genera la actividad”.

 

“A este contexto extremo debe sumarse que la industria debió asumir el pago de un bono extraordinario para los trabajadores y afrontar un incremento salarial del 6,5% a partir de agosto, a lo que se sumó que en el contexto de pandemia se requirió el reemplazo de un alto porcentaje del recurso humano mayor de 60 años o en situación de riesgo, generando más cargas económicas para un sector que paga sus impuestos sin ningún tipo exención impositiva”, agrega el comunicado.

 

“De haberse obtenido respuestas inmediatas a los planteos que oportunamente hizo la industria, se hubiese evitado este escenario de incertidumbre que conduce a colapsar la actividad cuyas particularidades parecen no comprenderse por parte de las autoridades nacionales”, manifestaron.