Desde el sector tealero aseguran que el atraso cambiario y la suba de los costos de producción afectaron la rentabilidad del negocio

El empresario tealero, Jonathan Klimiuk, en diálogo con MOL TV, explicó que la industria del té actualmente atraviesa un problema de competitividad respecto a otros mercados debido al congelamiento del dólar oficial combinado con una pronunciada suba en los costos de los insumos que se utilizan para la producción, principalmente en lo que respecta a fertilizantes y herbicidas, que casi triplican el precio de la zafra anterior.

Señaló que actualmente en el mercado una bolsa de fertilizante -Urea- tiene un valor de 7 mil pesos, mientras que una tonelada de té, cuesta 9 mil pesos, cuando tradicionalmente con mil kilos de brote verde de té se compraban cuatro bolsas de fertilizante.

“Al productor le es inviable tirar fertilizantes con este costo y sumando que venimos muy castigados por la sequía, cada vez perdemos más volumen de exportación”, explicó el empresario quien también cuestionó que no existe un acompañamiento del tipo de cambio, dado que el congelamiento del dólar golpea fuertemente a las pymes y economías regionales.

En este marco, las negociaciones sobre las ventas al exterior del próximo año ya comenzaron, aunque hay un temor en el sector de no poder cumplir con las demandas.

A esto también se le suma el incremento en los precios de traslados impuestos por las navieras, donde un envío hacia Estados Unidos supera los 6 mil dólares.

Klimiuk comentó que la primavera, en cuanto al clima fue positivo, por las lluvias que se registraron: “Hubo una buena primera cosecha, ahora estamos en un parate entre la primera y la segunda que será los primeros días de diciembre. Tenemos una muy buena perspectiva”, añadió.

La buena cosecha en lo que va de este año vienen a recomponer stocks que en años anteriores fueron mermando por sequías que se registraron en la región y afectaron a la producción.

 

Mercado interno

Klimiuk lamentó que el consumo del té en el mercado interno siga estancado en valores bajos. De los 80 millones de kilos que se producen en la provincia, apenas el 5 por ciento se consume en el mercado local. Mientras que un gran porcentaje, cerca del 70 por ciento se exporta a los Estados Unidos.

“La cultura del té no está muy arraigada en la Argentina”, manifestó. En ese sentido argumentó que en países de la región se consume mayor cantidad esta infusión: en Chile se consume siete veces más té que en Argentina y en Perú cuatro veces más.

Sobre estos porcentajes sostuvo que se requiere diversificar la forma de consumo, para llegar a más compradores. “Hay que fomentar más lo que es el té frío, que se consume mucho en Estados Unidos”, señaló, sobre la posibilidad de la utilización de esta producción para crear nuevos productos.

Respecto a los mercados donde Argentina se abre camino sostuvo que hubo una disminución por no potenciar la producción. “Nos centralizamos no tanto en calidad sino en volumen y por eso fuimos perdiendo mercados importantes”, comentó. No obstante, Misiones cuenta con ocho países donde se exporta esta producción.

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