Yerba mate Atardecer nació de la crisis y hoy busca expandirse tras abrir nuevos mercados en Expo Mate

La marca surgió a fines de 2023, cuando la caída del precio de la hoja verde empujó a una familia productora de Campo Grande a apostar por el agregado de valor. Tras participar en Expo Mate, concretó ventas, generó contactos comerciales y avanza en su expansión hacia nuevas provincias.

La desregulación del mercado yerbatero a fines de 2023 y la fuerte caída de los precios pagados al productor obligaron a muchas familias de Misiones a replantear sus estrategias productivas. Mientras algunos sufrieron los bajos pagos o esperar una recuperación del mercado, otros decidieron apostar al agregado de valor como camino para sostener la rentabilidad.

Ese fue el caso de la familia Weiss, de Campo Grande, que en plena caída de los valores de la hoja verde decidió crear su propia marca: Yerba Mate Atardecer. La experiencia, que comenzó casi como una necesidad de supervivencia económica, hoy les permite llegar a distintas provincias y proyectar nuevos mercados tras su participación en Expo Mate 2026, realizada en San Isidro, Buenos Aires.

“Cuando estaba terminando la zafra de 2023 el precio de la yerba empezó a caer y vimos que la única forma de seguir creciendo era darle valor agregado al producto”, recordó César Damián Weiss, propietario de la firma.

A partir de allí realizaron un estudio de mercado para identificar qué buscaban los consumidores. El resultado fue una propuesta diferente: una yerba denominada “Tradicional Suave”, que combina características de las variedades tradicionales e intensas con perfiles más livianos.

“La idea era equilibrar ambos estilos mediante la molienda para lograr un producto distinto. Encontramos un nicho de mercado y desde ahí empezamos a crecer”, explicó.

Del productor primario a una marca propia

El cambio implicó mucho más que diseñar un envase. Para la familia fue necesario aprender sobre comercialización, distribución y gestión empresarial.

“Nosotros veníamos de la producción primaria y tuvimos que aprender a manejar una marca. Son dos mundos completamente distintos”, señaló Weiss.

Uno de los principales desafíos fue ingresar a las góndolas. Según explicó, los consumidores suelen elegir marcas conocidas y cuesta abrir espacio para nuevos productos.

La clave es el boca a boca. Una persona prueba la yerba, le gusta y se la recomienda a otra. Así se va ampliando el mercado”, sostuvo.

Actualmente la empresa funciona de manera familiar y está integrada por César, su hermano y un empleado permanente. La producción se realiza mediante acuerdos con otras empresas de la cadena yerbatera.

“Nosotros entregamos la hoja verde a un secadero de la zona, que nos devuelve la yerba canchada. Después trabajamos con una empresa de Oberá para la molienda y el envasado”, explicó.

El esquema les permitió iniciar la actividad sin afrontar las enormes inversiones que requiere montar un secadero propio.

Más productores y mejores precios

A medida que la marca fue creciendo, también comenzó a incorporar producción de otros colonos.

“Estamos trabajando con otro productor, se acaban de sumar 4 y queremos sumar más. La idea es crecer y que ese valor agregado también se traduzca en mejores precios para quienes producen la materia prima”, afirmó.

Actualmente Atardecer procesa entre dos y tres mil kilos mensuales de yerba canchada, aunque el volumen varía según la demanda. La marca atravesó meses difíciles durante el verano, cuando el consumo cayó considerablemente.

“Entre diciembre y febrero tuvimos una baja muy fuerte y prácticamente tuvimos que frenar el envasado. Después, desde marzo, la demanda volvió a crecer”, comentó.

Expo Mate abrió puertas comerciales

La participación en Expo Mate representó un punto de inflexión para la empresa. Atardecer formó parte del grupo de pequeñas marcas misioneras que viajaron a Buenos Aires con apoyo institucional para mostrar sus productos.

Según Weiss, la experiencia superó ampliamente las expectativas. “Llevamos alrededor de 380 kilos y vendimos prácticamente todo. Cerca del 60% fue venta minorista y también concretamos operaciones mayoristas”, detalló.

Además de las ventas directas, la feria permitió generar contactos comerciales que ya comenzaron a traducirse en nuevas oportunidades. “Ni bien volvimos ya empezaron a llegar consultas y pedidos de presupuestos. Ahora estamos trabajando para aumentar la producción porque nos estamos quedando cortos de stock”, señaló.

Uno de los aspectos más valorados fue el trabajo conjunto con otras marcas misioneras. “Armamos combos con otras yerbas como Encanto, Salto Moconá y Grapia Milenaria. Cada una tiene un perfil distinto y eso permitió mostrar más variedad al consumidor”, explicó.

Nuevos mercados y desafíos logísticos

Actualmente Atardecer comercializa en distintos puntos de Misiones a través de distribuidores y también logró abrir mercados en Entre Ríos. Tras la Expo, comenzaron contactos para avanzar en Buenos Aires y Mendoza.

“Mandamos muestras, gustó mucho el producto y ahora estamos trabajando para resolver la logística porque el transporte encarece bastante los costos”, indicó.

La distribución se realiza mediante cargas compartidas con otros productos para reducir gastos. “Buscamos articular con otros productores y aprovechar viajes ya programados, siempre cuidando que la yerba no absorba olores o sabores que puedan afectar su calidad”, explicó.

Mientras continúa consolidando su presencia en el mercado, la familia Weiss mantiene el mismo objetivo que dio origen al emprendimiento: transformar la producción primaria en una herramienta que permita generar más valor dentro de la chacra.

“Queremos seguir creciendo, sumar más productores y demostrar que las pequeñas marcas también tienen lugar. Si trabajamos juntos, todos podemos fortalecernos”, concluyó.

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