La semana pasada el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) rechazó la propuesta de establecer un precio de referencia para la hoja verde, una medida que buscaba ofrecer un parámetro en un mercado desregulado. Esta determinación ha desatado una ola de críticas y preocupación en el sector productivo de Misiones y la región del NEA, evidenciando profundas discrepancias entre los eslabones de la cadena yerbatera y los marcos normativos vigentes.
Profunda disparidad entre costos de producción y valores de acopio
La situación actual del mercado yerbatero expone una grave disparidad entre los costos de producción y los precios que perciben los agricultores. Según el productor Jorge Skripczuk, el costo actual para producir un kilo de hoja verde ronda los $480 pesos. Sin embargo, denunció que algunas industrias ofrecen pagos que apenas llegan a los $100 pesos por kilo, una diferencia que hace la actividad inviable para muchos agricultores.
Esta problemática se agrava con otras prácticas perjudiciales, como la recepción de la hoja verde por parte de los secaderos sin establecer un precio definitivo ni una fecha de pago concreta, generando una profunda incertidumbre financiera para los pequeños y medianos productores de la provincia.
En línea con esta preocupación, Roberto Ferreyra, director por la producción en el INYM y representante de la Asociación de Productores Yerbateros y Tareferos del Alto Uruguay, cuantificó el impacto económico de esta brecha. Ferreyra sostuvo que, basándose en el histórico 10% del precio en góndola, el valor de la hoja verde debería estar en $700 pesos puesto en secadero, considerando un precio promedio de $7.000 pesos por paquete en góndola. No obstante, el valor actual se sitúa alrededor de los $300 pesos por kilo.
Esta diferencia de $400 pesos por kilo, multiplicada por los 900 millones de kilos estimados de la zafra, representa una pérdida de $360.000 millones de pesos que el sector primario debería percibir. Esta desfinanciación impacta directamente en la microeconomía de los municipios del interior misionero, que se encuentran “totalmente desmovilizados”. Como ejemplo de la pérdida de poder adquisitivo, Ferreyra señaló que en la Zona Centro y Zona Alto Uruguay, se necesitan entre 40 o 50 kg de hoja verde para comprar un litro de gasoil.
Marco legal y la responsabilidad de los directores ante la desregulación
La postura de la industria, representada por Gerardo López, director por el sector industrial en el INYM, se fundamenta en el nuevo marco normativo. López explicó que la decisión de rechazar la fijación de un precio de referencia se basó en la recomendación de los asesores legales del organismo, quienes advirtieron que la medida podría contraponerse con el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/2023 y el Decreto 812, que modificaron las facultades del instituto.
“El INYM cambió su naturaleza a partir del decreto 70/2023, y después, reforzado con el decreto 812. Había entrado un pedido del director Maciel, de establecer un precio, no sé si de referencia, corresponde, sino un precio tentativo. Eso se analizó en su comisión, se le pidió tanto al área de legales como al síndico, en virtud de este nuevo marco que nos rige, que evalúen la factibilidad de esa acción”, relató López.
El director industrial enfatizó que los asesores legales consideraron que publicar un precio testigo en una pizarra o en los secaderos se contrapone con los decretos que modificaron las facultades del instituto. Además, López resaltó la responsabilidad personal que asume cada director del INYM con sus decisiones, la cual excede la mera representación sectorial.
“Los directores no solo somos responsables ante nuestros mandantes, por así decirlo, por los hechos que hacemos en el directorio, sino también somos responsables de manera personal por las acciones que tomamos. Si esa acción se contrapone con la norma que rige, bueno, ya es un poco responsabilidad particular de cada uno”, afirmó López.
Insistió en que el DNU 70/23 recortó plenamente las facultades del INYM en la fijación de precios y cambió el sentido de la función del instituto, por lo que consideró “irresponsable” arriesgar un valor para la materia prima en este nuevo escenario.
Impacto en la economía regional y perspectivas del sector
Ante este panorama, la voz de los productores se alza con preocupación. Jorge Skripczuk planteó una postura drástica como respuesta a la falta de rentabilidad y a las condiciones desfavorables del mercado:
“Es preferible dejar la hoja verde en la chacra que entregárselo a las industrias”, sentenció el productor.
Por su parte, Roberto Ferreyra criticó duramente a los representantes políticos que defienden la desregulación total del mercado, en particular a referentes de La Libertad Avanza, acusándolos de desconocer la realidad productiva de Misiones y de haber “mentido” a los productores con promesas de cobrar en dólares. Lamentó que la desregulación, impulsada por políticas nacionales, desfinancie al eslabón más débil de la cadena, es decir, a las más de 14.000 familias productoras de Misiones.
A pesar del contexto adverso, Ferreyra destacó el rol del Gobierno de Misiones por permanecer en el INYM y buscar alternativas, como la convocatoria a una mesa de trabajo yerbatera que incluirá a industrias, cooperativas, productores y secaderos. Además, insistió en la necesidad de potenciar el valor agregado de la yerba mate, impulsando el empaquetado de la canchada y la búsqueda de nuevos mercados para productos derivados como los extractos, utilizados en cosmética o energizantes.
Desde la perspectiva industrial, Gerardo López reconoció que el valor del producto en las góndolas es bajo en comparación con otros alimentos. El principal desafío, según López, es lograr que el consumidor valide un precio superior que permita una mayor rentabilidad para todos los eslabones de la cadena yerbatera. La fijación del precio final, explicó, es el resultado de una negociación individual entre cada empresa y las cadenas comerciales, en un escenario donde la yerba mate es percibida como el “producto más barato en la góndola del supermercado”.
Misiones convoca a una mesa de trabajo yerbatera el 23 de abril. 🤝 Productores e industrias dialogarán para buscar acuerdos ante el contexto actual. @passalacquaok
— misionesonline.net (@misionesonline) April 8, 2026
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