La crisis yerbatera se profundiza tras tres zafras sin fijación de precios por el INYM: “Hoy hay una imposición de cuatro o cinco empresas grandes”

El subsecretario de Asuntos Yerbateros de Misiones reclamó que el Gobierno nacional restituya las facultades regulatorias del Instituto Nacional de la Yerba Mate. Señaló que los bajos ingresos complican la situación de los productores y empujan a tareferos a buscar trabajo en Brasil, mientras cuestionó una reciente designación en el directorio del organismo.

La cadena yerbatera cerró su tercera zafra consecutiva sin precios de referencia fijados por el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), en un contexto de dificultades económicas para los productores y de creciente preocupación por las condiciones laborales de los tareferos. Frente a este escenario, el subsecretario de Asuntos Yerbateros de Misiones, Ricardo Maciel, reclamó que el Gobierno nacional restituya las facultades regulatorias del organismo, limitadas tras el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/2023.

El funcionario sostuvo que la desregulación dejó a los pequeños productores en una posición desfavorable frente a la industria y cuestionó que los precios de la materia prima queden sujetos a las condiciones establecidas por los principales compradores.

“La oferta no es el problema. Lo que hoy hay es una imposición de precio de cuatro o cinco empresas grandes que ponen las condiciones del negocio”, afirmó Maciel al referirse al funcionamiento actual del mercado.

Para el dirigente, la discusión no pasa por una supuesta sobreproducción de hoja verde, sino por la concentración de la demanda y la pérdida de herramientas institucionales para negociar valores que contemplen los costos de producción.

Maciel reclamó que el Gobierno nacional restituya las facultades del INYM

Maciel consideró que la situación del sector requiere una respuesta del Gobierno nacional, al que atribuyó la responsabilidad de revisar las modificaciones que limitaron las atribuciones del instituto.

“Amerita ser atendida y considerada por el Ministerio de Economía, por el Ministerio de Regulación o el mismo presidente de la Nación”, expresó, al cuestionar una decisión que, según señaló, afectó una normativa construida con un amplio consenso.

En ese sentido, planteó que la restitución de las facultades regulatorias sería una medida directa para recuperar herramientas de intervención en la actividad yerbatera.

“La salida más directa, más práctica y más rápida es que el presidente de la Nación nos devuelva esas facultades al instituto”, sostuvo.

El subsecretario también recordó que el INYM se financia con recursos propios provenientes de la actividad y no depende de partidas del presupuesto nacional. Por ese motivo, rechazó que la recuperación de sus atribuciones deba interpretarse como una medida que implique aumentar el gasto público.

“No le quita recursos” al Estado nacional, remarcó, al insistir en que el organismo debe recuperar las herramientas que le permitan intervenir en la cadena productiva.

El reclamo se produce en medio de las dificultades para establecer precios de referencia para la hoja verde y la yerba mate canchada, luego de que el esquema de desregulación modificara las condiciones de negociación entre los distintos eslabones de la actividad.

La concentración de la demanda y los bajos precios para el productor

Uno de los argumentos utilizados para defender el funcionamiento del mercado sin regulación es que los valores de la materia prima responden al equilibrio entre oferta y demanda. Sin embargo, Maciel cuestionó esa interpretación y sostuvo que los registros de la última década no muestran un crecimiento sostenido de la producción que permita explicar por sí solo la caída de los precios.

Según indicó, los volúmenes de acopio se mantuvieron generalmente entre los 800 y los 880 millones de kilos de hoja verde, con un pico puntual durante 2024.

A partir de esos datos, el funcionario planteó que el principal problema se encuentra en la capacidad de negociación de los productores frente a un grupo reducido de grandes industrias compradoras.

La falta de precios de referencia definidos en el ámbito del INYM, de acuerdo con su análisis, profundiza las diferencias entre quienes producen la materia prima y quienes concentran la capacidad de compra y procesamiento.

La situación repercute en la economía de las chacras, donde los ingresos deben cubrir los costos de producción y las obligaciones vinculadas con la contratación de trabajadores. Cuando los valores recibidos por la hoja verde no alcanzan para afrontar esos gastos, las consecuencias se trasladan al resto de la cadena.

Tres zafras sin precios de referencia y el impacto en los tareferos

Maciel advirtió que las dificultades económicas de los productores también afectan a los trabajadores rurales, especialmente a los tareferos, cuya actividad depende de la cosecha y de la capacidad de los yerbales para sostener el empleo durante la temporada.

“Terminamos la tercer zafra bajo este modelo de libre mercado y la situación del productor realmente es muy compleja”, señaló.

El funcionario vinculó la falta de ingresos suficientes con la pérdida de oportunidades laborales y las condiciones de contratación que enfrentan quienes trabajan en la cosecha.

“Muchos tareferos tengan que ir a buscar trabajo en Brasil o estén trabajando en forma muy condicionada y muy precaria porque el productor no tiene los valores como para poder hacer frente a todas las obligaciones”, advirtió.

El desplazamiento de trabajadores hacia Brasil aparece así como una de las consecuencias que Maciel relacionó con la crisis de la actividad. La situación también pone en discusión la continuidad del empleo rural y la capacidad de los productores para sostener sus cuadrillas en un escenario de ingresos reducidos.

Para el subsecretario, recuperar las herramientas de regulación del INYM permitiría volver a contar con un ámbito institucional de negociación entre los distintos sectores de la cadena, con el objetivo de abordar los desequilibrios en la distribución de los ingresos.

Disputa por las nuevas designaciones en el INYM

Las diferencias en torno al funcionamiento del organismo también se trasladaron a su estructura administrativa. Durante la última reunión del directorio se aprobó por mayoría la designación de responsables para las áreas de Gerencia General y Auditoría, una decisión que generó el rechazo de la representación provincial.

Maciel explicó que su oposición estuvo relacionada con los antecedentes judiciales de la persona designada y con la conveniencia de que asumiera una función administrativa central dentro del instituto.

“Considerábamos que no era prudente que alguien que haya hecho juicio a la institución vuelva a ejercer la principal función administrativa del organismo”, argumentó.

Pese a los cuestionamientos, la votación avanzó con el respaldo de otros sectores que integran el directorio.

El funcionario también manifestó su sorpresa por el acompañamiento de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) a la decisión.

“Me sorprende mucho la posición de UATRE, que está padeciendo la situación de política nacional hacia el sector tarefero, y que esté alineado al Gobierno nacional acompañando también en esta decisión”, expresó.

Las diferencias reflejan las tensiones que atraviesan al INYM en un momento en el que la discusión sobre sus atribuciones excede la fijación de precios e involucra también la representación de los distintos eslabones, la administración del organismo y las condiciones económicas de la actividad.

Mientras los productores reclaman herramientas para negociar valores que permitan sostener las chacras, la situación de los tareferos vuelve a poner en primer plano las consecuencias sociales de la crisis yerbatera. Para Maciel, la restitución de las facultades regulatorias constituye el principal camino para recuperar la mesa de concertación y abordar los desequilibrios que, según sostuvo, se profundizaron con el esquema de libre mercado.

Emprendimientos familiares, cooperativas y productores independientes de Misiones participarán de la feria Matear, que se realizará el 17 y 18 de octubre en La Rural, Buenos Aires, con el acompañamiento del Gobierno provincial. La iniciativa busca ampliar los canales de comercialización, fortalecer la identidad de las marcas locales y generar nuevas oportunidades para el sector yerbatero.

Más de 30 pequeñas marcas misioneras de yerba mate participarán de la feria Matear, que se realizará el 17 y 18 de octubre de 2026, de 12 a 20, en el Pabellón Ocre de La Rural, en Buenos Aires. Organizado por el Instituto Nacional de la Yerba Mate y La Rural SA, el encuentro permitirá mostrar la diversidad de productos elaborados en la provincia, acercarlos a nuevos consumidores y poner en valor el trabajo de familias productoras, cooperativas y elaboradores que apuestan por desarrollar sus propias marcas.

La participación en Matear forma parte del acompañamiento que el Ministerio del Agro y la Producción brinda a estos emprendimientos desde principios de año, mediante su presencia en ferias y espacios de promoción, incluido el Mundial del Mate. Estas acciones buscan facilitar el acceso a nuevos mercados y fortalecer el desarrollo comercial de las marcas misioneras. Además, algunos emprendimientos recibieron asistencia financiera destinada a mejorar sus envases y presentaciones (packaging) o incrementar la disponibilidad de productos para la venta.— misionesonline.net (@misionesonline) October 16, 2026

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