La localidad de Mojón Grande se convirtió una vez más en el epicentro de la producción artesanal de la región al celebrar la quinta edición de la Fiesta Provincial del Azúcar Mascabo. El evento, que reunió a una importante comitiva de productores, vecinos, visitantes y autoridades gubernamentales, funcionó como una plataforma de puesta en valor para una de las actividades agroindustriales más dinámicas y con mayor arraigo identitario en la zona.
Durante el acto central de la festividad, las máximas autoridades políticas de la provincia brindaron su respaldo institucional a los elaboradores artesanales. El gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, estuvo presente junto al intendente de Mojón Grande y diversos funcionarios de las carteras provinciales y municipales.
En su discurso ante los presentes, el mandatario provincial ponderó de manera categórica el estándar de calidad del endulzante local, manifestando que “el azúcar mascabo más rico de la Argentina está en Mojón Grande”, al tiempo que subrayó la relevancia estratégica que posee este eslabón productivo en el esquema del desarrollo económico regional del sur misionero.
A su turno, el jefe comunal local enfatizó que la organización del evento fue estructurada con el propósito fundamental de agasajar y reconocer el esfuerzo cotidiano de las familias productoras, expresando su satisfacción por la notable afluencia de turistas y delegaciones que arribaron al municipio con el fin de interiorizarse sobre las particularidades del proceso de manufactura y la matriz productiva de la comunidad.


Articulación cooperativa y diversificación del portafolio productivo
La estructura organizativa y el desarrollo de la cadena de valor fueron analizados por los cuadros técnicos del municipio. Gladys Pichak, secretaria de Gobierno de Mojón Grande y miembro activo del comité organizador, detalló que la festividad trasciende lo meramente celebratorio para erigirse como un espacio de visibilización integral de la cuenca cañera. Según explicó la funcionaria, la propuesta permitió a los asistentes tomar contacto no solo con el azúcar mascabo tradicional, sino también con una variada gama de subproductos derivados de la molienda de la caña de azúcar, entre los que sobresale la miel de caña elaborada bajo normativas artesanales por los propios colonos.
En este encuadre de desarrollo asociativo, Gladys Pichak remarcó el rol estratégico que desempeña la Cooperativa Más Pura dentro del esquema sectorial. La funcionaria calificó a la entidad cooperativa como un actor fundamental para el sostenimiento del sistema, debido a que centraliza sus esfuerzos en el acopio sistemático de la producción de los pequeños elaboradores de la zona para su posterior inserción en los canales formales de comercialización, logrando así corregir asimetrías de mercado y dotar de mayor previsibilidad económica a la actividad de los productores primarios.
Parámetros agronómicos y horizontes de industrialización
El plano estrictamente técnico y agronómico de la producción de caña de azúcar fue abordado por los protagonistas de la actividad en el campo. El productor local Alberto Rays aportó precisiones sobre el manejo del cultivo en la zona, señalando que la caña de azúcar presenta ventajas agronómicas notables, dado que “se implanta una sola vez y puede cosecharse durante aproximadamente ocho años” de forma continua antes de requerir la renovación del lote. En lo que respecta a la escala de su explotación agropecuaria, Rays detalló que actualmente gestiona una superficie de tres hectáreas de caña de azúcar, lo que le permite obtener un volumen de cosecha equivalente a una carga semanal de materia prima, la cual es procesada en su propio establecimiento para consolidar una producción estimada en 700 kilogramos de azúcar mascabo listos para el consumo.
Por otra parte, el productor Maximiliano Oliveira analizó el impacto socioeconómico que genera el asociativismo en el municipio. Oliveira puso especial énfasis en la importancia que reviste la reactivación operativa de la Cooperativa Más Pura, describiéndola como una herramienta indispensable para agilizar y viabilizar la comercialización de los volúmenes generados en la región. Asimismo, el productor manifestó su agradecimiento por el acompañamiento técnico y político recibido por parte de las administraciones de la provincia y del municipio, destacando la gestión del intendente de Mojón Grande para motorizar y recuperar la operatividad de la mencionada entidad de acopio.
Finalmente, Oliveira compartió detalles sobre la diversificación productiva que lleva adelante junto a su núcleo familiar, quienes se dedican a la elaboración artesanal de un destilado de caña de azúcar conocido tradicionalmente en la región fronteriza como cachaza. Si bien precisó que en la actualidad este destilado se produce en volúmenes acotados destinados exclusivamente al autoconsumo familiar, el productor visualiza un horizonte prometedor para este subproducto como alternativa de agregado de valor en origen para la cuenca cañera de Mojón Grande. Para alcanzar dicha instancia de escala comercial, Oliveira consideró que el paso subsiguiente requerirá el desarrollo de estudios de mercado específicos que certifiquen la viabilidad técnica y financiera de una producción a mayor escala bajo estándares bromatológicos vigentes.





