Misiones ya aplica un nuevo marco para la producción con bioinsumos: quedó sin efecto la disposición legal que había establecido la prohibición del glifosato en el territorio provincial. La nueva normativa fue sancionada por la Cámara de Representantes el 3 de septiembre y promulgada por el gobernador Hugo Passalacqua mediante el Decreto Nº 1757, del 8 de septiembre de 2026.
La nueva norma quedó registrada como Ley VIII Nº 124 y modifica la Ley VIII Nº 103 de Promoción de la Producción de Bioinsumos. El punto central de la reforma está en el artículo 2, que establece: “Se deroga el artículo 8 de la Ley VIII Nº 103”.
Ese artículo era el que había establecido un proceso progresivo de eliminación del uso de productos químicos en la actividad agropecuaria y fijado la prohibición del glifosato a partir de 2025. Con su derogación, desaparece la prohibición provincial que pesaba sobre el herbicida, que vuelve a quedar alcanzado por el marco regulatorio general aplicable a los productos fitosanitarios.
De la prohibición a la promoción
La reforma no elimina la política de promoción de bioinsumos. El cambio está en la estrategia: la Provincia abandona el esquema de sustitución basado en una prohibición general y apuesta a desarrollar alternativas mediante investigación, producción, asistencia e incentivos.
La Ley VIII Nº 124 sustituye los artículos 5, 6 y 7 de la legislación anterior y establece como autoridades de aplicación al Ministerio del Agro y la Producción y al Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables, cada uno dentro de sus respectivas competencias.
Entre sus funciones estará mantener actualizado el registro provincial correspondiente y facilitar la inscripción de quienes participen en el desarrollo, fabricación, fraccionamiento, almacenamiento, transporte, comercialización, exhibición y publicidad de bioinsumos.
La nueva legislación también habilita al Estado provincial a celebrar convenios con organismos e instituciones nacionales, provinciales y municipales para promover la investigación y el desarrollo de nuevos bioinsumos.
A su vez, contempla incentivos financieros y asistencia técnica para personas humanas o jurídicas que se encuentren debidamente inscriptas en el Registro Provincial de Productores de Bioinsumos.
El sector productivo tendrá participación
Otro de los cambios incorporados por la reforma es la participación de las entidades representativas de la producción agropecuaria y forestal. Las autoridades deberán promover instancias de consulta, intercambio técnico y formulación de recomendaciones vinculadas con el desarrollo de los bioinsumos.
La nueva redacción también incorpora un criterio vinculado directamente con los mercados internacionales. Los bioinsumos podrán utilizarse en Misiones en la medida en que estén autorizados por los organismos nacionales competentes y por las autoridades correspondientes de los países de destino de las exportaciones de productos misioneros.
El punto adquiere especial relevancia para las cadenas productivas que tienen presencia en los mercados externos, como la yerba mate, el té y la forestoindustria, ya que busca contemplar las exigencias regulatorias de los países compradores.
En los hechos, la nueva legislación establece un cambio de rumbo respecto del modelo planteado en 2023. Mientras la normativa anterior combinaba la promoción de alternativas biológicas con un cronograma de eliminación de determinados productos químicos, la reforma conserva las herramientas para impulsar los bioinsumos pero elimina la prohibición del glifosato.
El nuevo esquema apunta así a una convivencia entre los fitosanitarios habilitados por la normativa vigente y los bioinsumos que la Provincia busca desarrollar y promover, con mayor participación del sector productivo y herramientas de investigación, financiamiento y asistencia técnica.
Para Misiones, el cambio impacta especialmente en las actividades yerbatera, tealera, forestal y agrícola, sectores en los que la prohibición había generado uno de los debates productivos y ambientales más fuertes de los últimos años.



