Jorge Martinelli, propietario de Mates Martinelli, de El Soberbio, desarrolló un recipiente con doble orificio que permite incorporar hierbas y modificar el proceso de cebado. El producto ya superó los 2 millones de visualizaciones en redes sociales y despertó consultas desde distintos países. Su emprendimiento también impulsa el cultivo de calabazas destinadas a la fabricación de mates en Misiones.
Un mate que se ceba un lado, tiene doble orificio y permite preparar una infusión con yerba y yuyos en compartimentos separados. Esa es la particularidad del mate yuyero, un diseño desarrollado por Jorge Martinelli, propietario de Mates Martinelli, en El Soberbio, que propone una forma diferente de preparar una de las bebidas más tradicionales de Argentina.
«Es el único mate en el mundo con doble orificio. Y es el único mate en el mundo que se ceba por abajo», explicó Martinelli durante una entrevista con Agromisiones. El mecanismo permite colocar los yuyos en un sector específico y la yerba mate en otro. El agua se vierte sobre las hierbas y circula hacia la yerba desde la parte inferior, donde se produce la extracción de sus propiedades.


Según detalló, la diferencia está en el proceso de preparación. «Al ingresar por el otro orificio y al ingresar por abajo, ocurre una absorción, o sea, que ese proceso es más lento», señaló. De esta manera, el sistema busca evitar la erosión que habitualmente se produce cuando el agua ingresa directamente sobre la yerba durante el cebado tradicional.

El diseño también contempla la temperatura del agua para aprovechar los sabores de las hierbas. Martinelli explicó que, mientras para tomar mate se suele utilizar agua cercana a los 80 grados, para extraer las propiedades de los yuyos puede resultar conveniente una temperatura superior. «Con este modelo de mate, sí podemos llevar el agua a 90 grados, porque el mate se enfría, el agua se enfría en el recorrido», indicó.
El fabricante describió que el agua atraviesa primero el compartimento de las hierbas, recoge sus sabores y luego llega a la yerba mate, donde se produce la mezcla. «Absorbemos por la bombilla un mate con un sabor agradable y a una temperatura nivelada», sostuvo.
La idea surgió después de escuchar durante años comentarios sobre la intensidad de la infusión, especialmente entre consumidores de otras regiones del país. «Cuando te dan un mate o le decís: “Está rico o está fuerte”. Pero generalmente: “¡Qué fuerte que está ese mate!”. Esa es la historia de siempre», recordó. A partir de esa experiencia comenzó a experimentar con diferentes mecanismos hasta encontrar una alternativa.
El Soberbio y el cultivo de calabazas para fabricar mates
La actividad de Mates Martinelli también tiene un vínculo directo con la producción primaria. El emprendimiento impulsó la introducción y distribución de semillas de calabaza gigante provenientes de Santa María, Brasil, para desarrollar el cultivo en El Soberbio y otras localidades de Misiones.
«Somos los responsables por la siembra de calabazas en la localidad de El Soberbio y ahora en casi todo Misiones. Trajimos las semillas de Santa María, Brasil, la semilla de calabaza gigante. Repartimos entre los colonos de la región y plantamos nosotros también», contó Martinelli.
El empresario explicó que la iniciativa surgió luego de conocer las posibilidades de producción de esa materia prima en la región. Incluso, destacó que las condiciones ambientales de Misiones favorecieron su crecimiento. «La calabaza, cuando probamos la semilla, resultó ser que crece mejor que en Brasil, porque nuestras tierras son más fértiles y nuestro clima cálido. Crece más rápido y más fuerte», afirmó.
A partir de esa experiencia, Martinelli considera que El Soberbio se posicionó entre los principales productores de calabazas destinadas a la fabricación de mates en el país. «Consideramos El Soberbio como la capital nacional de la calabaza para mates», expresó.
La calabaza es una de las materias primas tradicionales para elaborar estos recipientes, aunque también existen modelos fabricados con madera, silicona, aluminio y otros materiales. Para Martinelli, recuperar e impulsar su cultivo permite fortalecer una actividad que conecta la producción agrícola con la elaboración artesanal e industrial de mates.


Una década de diseños y una demanda que creció desde las redes
El mate yuyero no fue el primer desarrollo de Martinelli. El fabricante lleva más de 10 años dedicado al diseño y la elaboración de diferentes modelos, entre los que también se encuentran el mate tapita, el luminoso, el que incorpora un espejo y el mate musical.
Sobre este último, explicó que cuenta con una base Bluetooth que permite conectarlo al teléfono y escuchar música mientras se toma mate. «El mate musical, por ejemplo, que es una patente mía», señaló. El diseño fue registrado en 2020, luego de presentar el proyecto y acreditar que no existía otro producto similar.
Incluso, recordó una experiencia particular con la cantante Soledad Pastorutti, a quien le obsequió uno durante su visita al Museo del Mate, en Buenos Aires. «Le entregamos el mate con uno de sus temas sonando en el mate. Se emocionó mucho y fue muy lindo el momento», contó.
En cuanto al mate yuyero, Martinelli reconoció que los primeros ejemplares no tuvieron una recepción inmediata. Fabricó alrededor de 100 unidades y regaló aproximadamente la mitad para conocer las opiniones de los usuarios. «¿Y qué me decía la gente? “No, esto no tiene forma de mate, a mí no me gusta”. “Es de madera”. “No, no me agrada el mate”», recordó.
Sin embargo, encontró aceptación entre consumidores que buscaban una infusión más suave y que acostumbraban incorporar hierbas. Mencionó especialmente a clientes de Buenos Aires y Paraguay, donde el producto también comenzó a despertar interés para preparar tereré y bebidas con yuyos medicinales.
La repercusión del diseño en redes sociales amplió el alcance del emprendimiento. El video que muestra su funcionamiento ya superó los 2 millones de visualizaciones y generó una importante cantidad de consultas. «Es realmente imposible contestar a todas las llamadas y a todos los mensajes», reconoció Martinelli, quien aseguró que trabajan para incrementar la producción y atender los pedidos.

Además, confirmó que enviaron muestras a España, Paraguay, Chile y Bolivia. No obstante, la creciente demanda también trajo dificultades vinculadas con las imitaciones del producto. «Ahora también están copiando este. Pero lo copian mal, eso es lo único que me preocupa, y al copiar mal pueden quemar el producto», advirtió.
Por eso, remarcó que el mate requiere respetar determinadas dimensiones y condiciones de fabricación para que el mecanismo funcione correctamente y no presente pérdidas de agua o roturas. También explicó que es importante utilizarlo de manera adecuada: los yuyos deben colocarse en el compartimento correspondiente y el agua debe ingresar únicamente por ese sector.
Actualmente, Mates Martinelli cuenta con un local minorista sobre avenida Rivadavia 430, en El Soberbio, y una fábrica ubicada a pocos metros. Martinelli invitó a los visitantes a conocer las instalaciones y recorrer el espacio donde elaboran sus productos.
«Trabajamos con mate porque realmente nos apasiona. El mate es un símbolo de amistad que nos une y mostrarles mi fábrica para mí es un placer», expresó.
Para conocer sus productos y realizar consultas, se puede visitar la cuenta de Instagram @mates_martinelli o comunicarse al teléfono 3755 596687.




