La distribución de este bioinsumo se llevó a cabo en articulación directa con el Ministerio del Agro y la Producción de la provincia. Las entregas alcanzaron especialmente a familias tabacaleras que se encuentran avanzando en procesos de reconversión y diversificación hacia cultivos bajo invernadero, tales como tomates y pimientos, previendo incorporar frutas en una etapa posterior. Desde el equipo técnico de la institución destacaron que esta acción permite vincular de manera efectiva el trabajo de investigación desarrollado en los laboratorios con las necesidades concretas del territorio, acompañando el crecimiento sostenido del sector frutihortícola regional.

Biotecnología local: el hongo Trichoderma asperellum como pilar productivo
El producto denominado Mihoba se destaca por ser el primer biofertilizante y biofungicida elaborado e investigado de forma íntegra en la provincia de Misiones. Su formulación biológica está basada en el hongo benéfico Trichoderma asperellum, el cual fue obtenido a partir de cepas nativas identificadas y aisladas directamente de los suelos de la provincia, lo que garantiza una óptima adaptación a las condiciones agroclimáticas de la región.
En términos agronómicos, este bioinsumo actúa bajo un doble propósito: funciona como un eficiente biocontrolador de fitopatógenos y, de manera simultánea, como un potente promotor del crecimiento vegetal. Su aplicación en el suelo estimula el desarrollo del sistema radicular de las plantas, optimiza la absorción de nutrientes esenciales y fortalece los mecanismos de defensa naturales de los cultivos frente a diversas enfermedades. Asimismo, al incorporarse al sustrato, el hongo favorece la actividad de la microflora benéfica, contribuyendo de forma directa a mejorar la sanidad integral y la estructura física del suelo.

Reducción de fitosanitarios químicos y certificación orgánica
La incorporación de Mihoba a los esquemas productivos locales forma parte de un paquete tecnológico integral diseñado para optimizar el rendimiento por hectárea y disminuir de forma progresiva la utilización de agroquímicos de síntesis industrial. Respecto a este lineamiento de trabajo, desde el equipo técnico de Biofábrica Misiones señalaron: “Esta acción forma parte del compromiso asumido por Biofábrica Misiones para consolidar la producción con prácticas agrícolas sustentables y acompañar de manera directa el desarrollo integral de los productores misioneros”.
Desde la perspectiva regulatoria y de comercialización, Mihoba cuenta con el aval del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), donde se encuentra debidamente registrado. Esta condición lo posiciona como un insumo apto para producciones certificadas bajo la normativa de producción orgánica argentina. Además de canalizarse a través de los programas de asistencia y fomento estatales articulados por la provincia, el biofertilizante se comercializa de forma particular, quedando a disposición de todos los productores interesados en incorporarlo de manera privada a sus esquemas de cultivo.



