En Misiones, donde históricamente las chacras combinaron distintas producciones para sostenerse, la piscicultura comienza a ganar espacio como una nueva alternativa dentro del modelo de diversificación y arraigo rural que caracteriza al llamado “desarrollo a la misionera”. En Apóstoles, pequeños productores destacan que la actividad aparece como una oportunidad para complementar ingresos, agregar valor y permanecer en el campo en medio de un contexto complejo para las economías regionales.
La inauguración de la sala de faena durante la Fiesta del Pescado de Cultivo expuso justamente esa realidad: productores familiares que, entre la yerba mate, la huerta y otras actividades tradicionales, empiezan a sumar estanques y producción de peces como una nueva herramienta económica.
“Yo hago un poquito de todo, como cualquiera en la chacra”, resumió Gabriel Mauricci, productor de Apóstoles oriundo de Buenos Aires, que llegó a Misiones en 2015 y hoy combina la producción de yerba mate con otras actividades diversificadas. “En este momento de crisis nos está costando mucho mantener la chacra y esto aparece como una oportunidad”, señaló.


Mauricci destacó que la nueva sala de faena representa “un adelanto grandioso” para los pequeños piscicultores, ya que permitirá mejorar la salubridad, la agilidad y la visibilidad del producto. Hasta ahora, explicó, gran parte de la comercialización se realizaba “a pie de estanque”, principalmente entre vecinos y conocidos.
“Esto nos da un paso más adelantado para visibilizar un producto de calidad que el clima y la tierra misionera permiten desarrollar muy bien”, sostuvo. Actualmente produce pacú en pequeña escala, como la mayoría de los productores de la zona, que cuentan con uno o dos estanques.
La idea de diversificar ingresos también aparece en otras familias que comenzaron recientemente a incursionar en la piscicultura. Es el caso de Rosana Langer y su esposo Jorge, quienes poseen cuatro estanques con pacú, carpa, sábalo y boga.
“Nos dedicamos un poco a todo. Yo soy docente y vivimos en la chacra, así que hacemos distintas actividades”, contó Rosana. Según explicó, el proyecto comenzó casi como un hobby vinculado al interés de su esposo por la pesca y las lagunas, aunque con el tiempo ambos terminaron involucrándose de lleno en la actividad.
“Para mí es un cable a tierra”, definió sobre el trabajo diario con los peces, que incluye alimentación, control del agua y manejo de los estanques. Al mismo tiempo, destacó que la sala de faena abre la posibilidad de pensar a futuro en una comercialización más organizada y con mayores estándares sanitarios.
“Uno de nuestros propósitos es brindarle a la comunidad un producto fresco, de calidad y con todas las condiciones de higiene y seguridad alimentaria”, remarcó.

La lógica de incorporar nuevas actividades para sostener la chacra también atraviesa a quienes recién comienzan. Raquel Strekir y José Zdanovicz iniciaron hace apenas un mes con la producción de pacú, sábalo y carpa en La Cachuera.
“Queremos implementar algo nuevo para seguir permaneciendo en la chacra y seguir produciendo”, explicó Raquel. José agregó que la actividad todavía es nueva para ellos, aunque valoró el acompañamiento técnico y las capacitaciones brindadas por instituciones y organismos vinculados al sector.
Durante la Fiesta del Pescado de Cultivo, productores participaron además de espacios de formación vinculados al manejo del agua, parámetros de calidad y comercialización. “Vamos aprendiendo sobre el pH, la acidez y todas las cuestiones que ayudan a mejorar la producción”, señalaron.
Además de la cuestión productiva, los productores coincidieron en que el gran desafío pasa también por incentivar el consumo de pescado de cultivo y posicionarlo como una opción cotidiana en la alimentación.
“Hay que ir incorporando al paladar la carne de pescado porque es muy sana”, sostuvo José Zdanovicz, mientras que Mauricci consideró que eventos como la fiesta ayudan a darle visibilidad a una producción que muchas veces permanece poco conocida incluso dentro de la propia provincia.

En ese contexto, la piscicultura empieza a consolidarse como otra de las pequeñas actividades que integran la matriz diversificada de las chacras misioneras. Una lógica histórica donde distintas producciones conviven para sostener a las familias rurales y fortalecer el arraigo en el interior provincial.
El gobernador @passalacquaok encabezó en Apóstoles una jornada orientada al fortalecimiento de la producción piscícola, con la puesta en funcionamiento de una nueva sala de faena y la apertura oficial de la segunda edición de la Fiesta del Pescado de Cultivo. “Se logró todo esto… pic.twitter.com/6dLKqN12E0
— misionesonline.net (@misionesonline) May 9, 2026



