La provincia de Misiones enfrenta un escenario de alta vulnerabilidad productiva debido a la interrupción de las transferencias de recursos federales destinados a la gestión de catástrofes climáticas. El ministro del Agro y la Producción de la provincia, Facundo López Sartori, reclamó formalmente al Gobierno nacional el efectivo cumplimiento de la Ley 26.509 de Emergencia Agropecuaria y la inmediata ejecución de las partidas presupuestarias orientadas a prevenir y mitigar los efectos de las contingencias climáticas sobre el entramado productivo local.
El reclamo del funcionario provincial se fundamenta en la parálisis de los giros de asistencia técnica y financiera que no se registran desde el año 2023. Esta situación de desfinanciamiento coincide con la difusión de rigurosos informes agrometeorológicos que advierten sobre la inminencia de anomalías climáticas severas, lo cual eleva exponencialmente el riesgo de pérdidas económicas en las principales cadenas de valor de la región.
El impacto de las alertas climáticas y el reclamo político por el Foneda
La urgencia del planteo de la administración misionera se sostiene sobre datos científicos precisos. De acuerdo con las proyecciones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), existe una probabilidad superior al 83 % de que se desarrolle un fenómeno de El Niño con una intensidad de fuerte a muy fuerte, cuyas consecuencias e inestabilidad meteorológica podrían extenderse hasta comienzos del año 2027. Estas alertas globales guardan estricta sintonía con los informes emitidos a nivel local por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), que ya ha emitido señales de advertencia sobre los riesgos sistémicos que este contexto de precipitaciones extremas representa para las principales regiones productivas.
Frente a este panorama, las gestiones para destrabar los recursos se han elevado al máximo nivel político. El reclamo sectorial del ministro de la producción se acopla a la solicitud formal que el gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, presentó ante el jefe de Gabinete de Ministros de la Nación, Diego Santilli, en el marco de la última reunión de gobernadores del Norte Grande. En dicho encuentro, el mandatario de la provincia de Misiones exigió la operatividad y ejecución del Fondo Nacional para la Mitigación de Emergencias y Desastres Agropecuarios (Foneda), un instrumento financiero creado por ley en el año 2009 con el propósito específico de dar respuesta y previsibilidad a los productores ante eventos climáticos extremos.
Sectores afectados y la visión del rol del Estado en la producción
La falta de previsión presupuestaria por parte del Estado nacional amenaza de manera directa a sectores que constituyen el motor de las economías regionales del nordeste. Desde el Ministerio del Agro y la Producción de Misiones detallaron que la asistencia financiera requerida está destinada a resguardar actividades de alta densidad de mano de obra y valor agregado, tales como la producción tabacalera, la fruticultura, la horticultura, la agricultura general y el complejo agroindustrial. Asimismo, los recursos solicitados contemplan partidas para la recuperación de la infraestructura pública y la red de caminos rurales, vías que resultan vitales para garantizar la logística y el transporte de la producción hacia los centros de consumo y exportación.
Al respecto de la filosofía económica que debe primar en la administración de las crisis climáticas, Facundo López Sartori fue categórico al señalar la diferencia entre el gasto corriente y el fomento productivo: “Es fundamental que el Gobierno nacional garantice el cumplimiento de la Ley 26.509 de Emergencia Agropecuaria. Hay leyes que no representan un gasto, sino una inversión para evitar pérdidas mayores”. Con esta postura, el funcionario misionero enfatizó la necesidad de anticiparse a las catástrofes para reducir los costos de reconstrucción posteriores.
Finalmente, el titular de la cartera agraria provincial apuntó contra la actual visión macroeconómica centralizada, remarcando que la eficiencia de una gestión no puede reducirse únicamente a las variables fiscales de corto plazo. En sus declaraciones, el ministro concluyó: “Un Estado no se mide únicamente por su superávit fiscal, sino también por su capacidad de proteger la producción y promover el desarrollo social”. En este sentido, la provincia insiste en que la reactivación del flujo de fondos de emergencia y el apego a la normativa vigente representan condiciones indispensables para asegurar la continuidad de las familias rurales y la estabilidad económica del territorio misionero.



