La profunda crisis que azota a la cadena de valor de la yerba mate en Argentina, la cual ha llevado a los productores a considerar un cese de la cosecha, está generando un impacto directo y devastador en la fuerza laboral rural.
Según informó Carmelo Rojas, subdelegado de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) en Misiones, se estima que cerca del 40% de los tareferos misioneros han migrado en busca de mejores oportunidades laborales.
Rojas describió un panorama crítico para los cosecheros de yerba mate, quienes sufren la traslación inmediata de la baja rentabilidad del sector. “Lamentablemente cuando hay buenos precios no se trasladan a los trabajadores y cuando hay precios malos, como en este momento, donde la rentabilidad ha caído mucho, se traslada rápidamente a los trabajadores. Entonces están sufriendo un perjuicio enorme con los valores que se pagan, no pueden subsistir”, afirmó el dirigente gremial. Esta dinámica perjudicial se manifiesta en pagos que, en algunos casos, apenas alcanzan el 30% del valor de cosecha, una situación insostenible para las familias tareferas.
La precarización salarial y la falta de perspectivas económicas han desencadenado un significativo éxodo de mano de obra calificada. El subdelegado de UATRE estimó que el 40% de los tareferos ha optado por migrar a otras provincias como Corrientes, o incluso a países vecinos como Brasil, en un intento por encontrar condiciones laborales más justas. “Obviamente que si no tienen una buena rentabilidad el productor, lamentablemente casi siempre se trata de sacar de los de abajo”, agregó Rojas, aludiendo a la práctica de trasladar las pérdidas económicas a los eslabones más vulnerables de la cadena productiva.
Sin embargo, no todos los trabajadores tienen la posibilidad de abandonar la provincia. Una parte significativa de la población tarefera se encuentra en una situación de extrema vulnerabilidad, imposibilitada de migrar debido a diversas circunstancias familiares, como la presencia de hijos muy pequeños o la ausencia de redes de apoyo.
Ante esta realidad, el sindicato ha solicitado formalmente la intervención del Gobierno provincial, dirigiendo su petición a la ministra de Trabajo. “Hemos solicitado justamente a la ministra de Trabajo que busquen la posibilidad de que asistan a la gente que realmente no tiene posibilidad. También tenemos gente que por distintos motivos, por chicos muy pequeños, por un montón de situaciones no pueden salir a otros lados y quedan realmente sumidos en las necesidades”, detalló Carmelo Rojas.
Condiciones laborales y temor en el sector
La situación de necesidad y la falta de alternativas empujan a muchos tareferos a aceptar condiciones laborales desfavorables, a menudo en un contexto de temor y desprotección. El referente sindical señaló que la vulnerabilidad de los trabajadores se agrava por un “combo de situaciones” que incluyen la ineficacia de las leyes laborales y la falta de aplicación de multas a quienes incumplen la normativa.
“Hay trabajadores que nos comentan, no quieren exponerse por toda la situación que justamente padecen, el combo de situaciones que tenemos, las leyes laborales, la decisión de no aplicarse multas, un montón de cosas se someten a trabajar por dos pesos”, concluyó Rojas, resaltando la urgencia de una intervención estatal que garantice derechos y condiciones dignas para los trabajadores del sector yerbatero.
💰 Hasta mediados de marzo de este año, la campaña de acopio de tabaco Burley en la provincia alcanzó los 13,5 millones de kilos. https://t.co/Srn0GwNzcx pic.twitter.com/IfhUYzCmqG
— misionesonline.net (@misionesonline) March 15, 2026



