El relevamiento de Coninagro correspondiente a julio ubicó en rojo a la yerba mate, la mandioca y la actividad forestal, esta última tras pasar desde amarillo. En el caso yerbatero, el informe advierte que ya son 28 los meses consecutivos en situación crítica, mientras que la forestoindustria enfrenta una creciente presión de las importaciones.
El escenario para varias de las principales actividades productivas vinculadas a Misiones continúa siendo complejo. El Semáforo de Economías Regionales de Coninagro, correspondiente a julio de 2026, ubicó en rojo a la yerba mate, la mandioca y la actividad forestal, tres cadenas de fuerte presencia en la estructura productiva misionera. A nivel general, el relevamiento registró cuatro actividades en verde, seis en amarillo y nueve en rojo, con el pasaje de los sectores citrícola y forestal desde amarillo hacia la zona crítica.
Aunque los indicadores del semáforo se construyen con datos nacionales y no presentan una desagregación exclusiva para Misiones, los resultados permiten observar el contexto que atraviesan cadenas centrales para la economía provincial. En la mayoría de las actividades que permanecen en rojo, Coninagro identifica como principal dificultad el deterioro del componente de negocio, debido a precios al productor que avanzan por debajo de la inflación o permanecen prácticamente estancados frente a costos operativos crecientes.
Yerba mate: 28 meses consecutivos en rojo
La situación más prolongada corresponde a la yerba mate, que acumula 28 meses consecutivos en rojo desde abril de 2024. El dato refleja un período sostenido de deterioro de los indicadores del sector y vuelve a colocar al precio recibido por el productor como uno de los principales puntos de preocupación.
Según el relevamiento, en julio el productor recibió alrededor de $260.000 por tonelada de hoja verde, un valor que representa una caída real del 13% interanual. Al comparar el precio actual con la serie histórica a valores constantes, el informe señala que el promedio de los últimos cinco años ronda los $620.000 por tonelada, por lo que el valor registrado en julio permanece considerablemente por debajo de ese nivel.
El deterioro no se limita al precio. La producción acumulada durante los últimos doce meses alcanzó las 807.000 toneladas, frente a las 887.000 toneladas del período anterior, lo que representa una caída del 9%. La superficie cultivada, en cambio, se mantuvo estable en torno a las 231.000 hectáreas.
En el mercado, el consumo interno se mantiene alrededor de los 6,1 kilos por habitante al año, mientras que el frente externo muestra una evolución diferente. Las exportaciones generaron US$127 millones, un 7% más que en el período anterior, mientras que las importaciones sumaron US$20,9 millones, con una disminución del 10%.
Otro indicador muestra con claridad la distribución del valor dentro de la cadena. En julio, el productor yerbatero recibió aproximadamente el 15% del precio final pagado por el consumidor, frente a un promedio histórico del 23%. Es decir, la participación del productor se ubicó 8 puntos porcentuales por debajo de su comportamiento histórico.
Forestación: el ingreso a la zona roja
La actividad forestal constituye otro de los puntos de atención para Misiones. En julio, el sector pasó de amarillo a rojo, principalmente por el deterioro de su componente de negocio.
De acuerdo con el informe, los precios de los productos forestales acumularon apenas un 4% de incremento interanual, mientras que la estructura de costos internos continúa ejerciendo presión sobre los márgenes de la actividad. A esto se suma una menor demanda interna, asociada principalmente al retroceso de la construcción y de la obra pública.
El escenario también está condicionado por el comercio exterior. En los últimos doce meses, las exportaciones forestales alcanzaron los US$192 millones, con un crecimiento del 16%. Sin embargo, las importaciones llegaron a US$196 millones, después de aumentar un 13%.
De esta manera, el sector presenta una particular tensión: mientras las ventas externas crecieron, las compras externas alcanzaron un valor superior al de las exportaciones. Coninagro vincula parte de esta situación con la mayor competencia de productos importados y con la debilidad de la demanda interna.
Para una provincia como Misiones, donde la forestoindustria constituye una de las principales actividades productivas y exportadoras, este cambio de color del semáforo representa una señal de alerta sobre el escenario que atraviesa la cadena.

Mandioca: subió el precio, pero también creció la presión importadora
La mandioca también permanece en rojo. En este caso, el comportamiento del precio al productor muestra una fuerte suba nominal: durante julio, la bolsa de 40 kilos se pagó alrededor de $26.000, acumulando un incremento interanual del 125%.
Sin embargo, ese aumento no alcanza para sacar a la actividad de la zona crítica del semáforo. Uno de los principales puntos de preocupación aparece en el mercado externo: durante los últimos doce meses no se registraron exportaciones, mientras que las importaciones alcanzaron los US$8,1 millones, con un incremento del 198% respecto del período anterior.
El consumo interno de mandioca se estima en alrededor de 2 kilos por habitante al año. Así, la cadena combina una fuerte mejora nominal del precio con una situación comercial desfavorable y una creciente presencia de producto importado.
El dato adquiere especial relevancia para Misiones por el peso de la producción mandioquera en numerosas chacras y por su vínculo con cooperativas y emprendimientos que buscan agregar valor a la producción primaria.

Un escenario que excede a las cadenas misioneras
El deterioro observado en estas actividades forma parte de un escenario más amplio. En julio, el Semáforo de Coninagro registró nueve economías regionales en rojo, entre ellas yerba mate, mandioca, forestales, cítricos dulces, arroz, vino y mosto, hortalizas, algodón y leche.
El organismo explica que, en buena parte de estos sectores, el problema central se encuentra en la relación entre precios y costos. Cuando los valores recibidos por los productores crecen por debajo de la inflación mientras los costos continúan aumentando, los márgenes reales se reducen y se deteriora la capacidad de sostener o ampliar la actividad productiva.
En el caso de Misiones, el escenario vuelve a poner el foco sobre tres cadenas estratégicas: yerba mate, forestación y mandioca. Cada una presenta una problemática diferente, pero las tres aparecen atravesadas por dificultades vinculadas a los precios, los costos o la dinámica de sus respectivos mercados.

Las actividades que aparecen en verde
En el otro extremo del semáforo, bovinos, ovinos, granos y miel se ubicaron en verde durante julio. Según Coninagro, estos sectores muestran como principal fortaleza un componente de negocio favorable, con precios que evolucionaron por encima de la inflación, acompañado por un desempeño positivo de los mercados y, en términos generales, de la producción.
El organismo atribuye buena parte de esta mejora a una demanda favorable, que permitió una mayor valorización de las producciones y una mejora de los márgenes para los productores.




