Matías Chaian Stucan, el joven productor de Dos de Mayo cuya convocatoria para la cosecha recorrió las redes sociales, aseguró que la falta de mano de obra afecta a toda la provincia. Además, advirtió que el precio que reciben por la hoja verde no alcanza para afrontar los costos y que algunos productores ya abandonan sus yerbales.
La imagen de un lechón asado, un balde con bebidas y una oferta de 70.000 pesos por tonelada de hoja verde cosechada convirtió en viral la convocatoria de Matías Chaian Stucan, un productor yerbatero de 22 años de Colonia Saltito I, en Dos de Mayo. Sin embargo, detrás del llamativo flyer, el joven asegura que existe una realidad mucho menos anecdótica: la dificultad para conseguir tareferos y una ecuación económica que, según afirma, ya no cierra para los productores.
Stucan explicó que comenzó la cosecha hace aproximadamente un mes y medio y que, desde entonces, la principal dificultad fue reunir una cuadrilla de trabajadores. “Está escaso el personal, no se consigue”, resumió, al tiempo que consideró que el problema no se limita a su zona, sino que se repite en distintos puntos de la provincia. “Yo digo que en todos lados estamos igual. Cuesta conseguir gente para la tarefa”, sostuvo.
La convocatoria llamó la atención por el incentivo adicional que ofrecía al finalizar la cosecha, aunque el productor aclaró que esa práctica forma parte de una tradición familiar. “Siempre fue costumbre de mi viejo hacer un lechón de unos 20 o 25 kilos cuando terminábamos la cosecha. Si el personal quería gaseosa o alguna cerveza, compartíamos todos”, relató. En ese sentido, explicó que simplemente decidió reflejar esa costumbre en el aviso que publicó en redes sociales.
Respecto del pago, indicó que decidió ofrecer 70.000 pesos por tonelada, una cifra superior a la que actualmente se paga en buena parte de la actividad. “Hoy se está pagando entre 55.000 y 60.000 pesos la tonelada”, señaló. No obstante, reconoció que incluso ese monto resulta insuficiente para atraer trabajadores, aunque remarcó que los productores tampoco tienen margen para mejorar considerablemente la oferta. “Es poco, pero nosotros no podemos pagar más porque el precio de la yerba está feo. No podemos pagar 100.000 pesos por tonelada porque ahí no le queda nada al colono”, afirmó.

El joven productor explicó que la situación está directamente relacionada con el valor que perciben por la hoja verde. Según comentó, la cooperativa con la que opera ofrece distintas modalidades de pago, entre ellas 255 pesos por kilo con una parte destinada al personal y el resto mediante cheque a 60 días, o bien 270 pesos por kilo íntegramente con cheques a 90 días. “¿Qué hacés con un cheque a 90 días?”, cuestionó, al considerar que esos plazos dificultan aún más el sostenimiento de la producción.
En ese contexto, sostuvo que un precio cercano a los 700 pesos por kilo, como vienen planteando distintos referentes del sector, permitiría afrontar los costos básicos de la actividad. “Con 700 pesos sería un buen precio; ese tendría que ser el mínimo”, expresó.
Stucan remarcó que el ingreso por la cosecha no solo debe cubrir el pago a los tareferos, sino también las tareas de mantenimiento del yerbal, los insumos y los descuentos obligatorios. “Sacás toda la yerba y casi no te alcanza ni para el abono ni para la limpieza. Prácticamente cosechás para mantener el yerbal”, lamentó. Además, cuestionó los descuentos que se realizan sobre el valor de la producción para afrontar aportes laborales, al considerar que reducen aún más los ingresos del productor.
Aunque la convocatoria obtuvo una amplia repercusión en redes sociales, el resultado no fue el esperado. Según contó, recibió numerosos mensajes de personas interesadas, pero la mayoría provenía de ciudades alejadas. “Me escribió mucha gente de Posadas y de Apóstoles, pero yo no puedo pagar 70.000 pesos e ir a buscarlos porque ahí ya no me queda nada”, explicó. Por ese motivo, aclaró que necesita trabajadores de localidades cercanas como Dos de Mayo, Aristóbulo del Valle o San Vicente, ya que incorporar personal de otras zonas implica asumir costos adicionales de traslado, alojamiento y alimentación.
Finalmente, el productor aseguró que la situación económica ya está provocando consecuencias en distintas chacras de Misiones. “Sé de gente que está vendiendo o directamente abandonó el yerbal porque el producto no vale y no tienen para dónde salir”, afirmó. Para Stucan, mientras no mejore el precio que recibe el productor por la hoja verde, será cada vez más difícil sostener la actividad y ofrecer mejores condiciones tanto para quienes producen como para quienes trabajan en la cosecha.
Misiones: Menor oferta de mandioca y yerba anticipan un año de baja productividad para la campaña. La Cooperativa Flor de Jardín ya registra el impacto. 📉🌿 Infórmate aquí: https://t.co/a3cDv0wGVP #Misiones #Produccion #Campo pic.twitter.com/zc21iKPtfh— misionesonline.net (@misionesonline) July 15, 2026



