El sector tealero de la provincia de Misiones se encuentra en un punto de máxima tensión en la víspera de una definición clave para el desarrollo de la actividad agroindustrial. Los productores primarios encaran una jornada decisiva ante la convocatoria de la mesa de concertación de la Comisión Provincial del Té (Coproté). El encuentro, pautado para este martes a las 9:00 horas en el municipio de Campo Viera, tiene como objetivo central debatir y establecer los valores de referencia para la nueva campaña, en un escenario marcado por el desfasaje de costos y el impacto de las variables macroeconómicas.
La representante de la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM), Karina Gural, describió un panorama sumamente complejo para el sector primario de la provincia. En declaraciones radiales a FM Show, la dirigente y productora de Campo Viera advirtió sobre la gravedad de la coyuntura que atraviesan los colonos misioneros:
“La situación está muy difícil, caótica prácticamente para nosotros”, manifestó, dejando en claro que la distancia entre las expectativas de la industria y las necesidades de las chacras pone en riesgo el normal inicio de las tareas de recolección de la materia prima.
Costos de producción versus ofertas de la industria
El principal foco de conflicto radica en la estructura de costos que deben afrontar las familias tealeras, severamente afectadas por los incrementos constantes en insumos críticos como los fertilizantes y los combustibles necesarios para el funcionamiento de la maquinaria agrícola. De acuerdo con los datos técnicos proporcionados por la referente de APAM, la brecha económica se ha vuelto insostenible para el eslabón primario.
“Hoy en día para producir un kilo de té estamos con los costos cerca de 200 pesos”, detalló Karina Gural, contrastando esta cifra con las pretensiones iniciales manifestadas por las plantas procesadoras.
Desde el sector productivo se criticó con dureza la postura de las industrias de querer iniciar el ciclo de cosecha manteniendo los mismos valores nominales de la zafra anterior. Para los productores, esta propuesta resulta inviable si se considera el impacto inflacionario acumulado en los últimos doce meses.
“La industria quiere iniciar con el mismo precio de la zafra pasada y nosotros los productores creemos y entendemos que es imposible con todos los aumentos que hubo, teniendo en cuenta la inflación de entre un 30, 35% que tuvimos de agosto hasta este agosto”
, argumentó la dirigente de APAM. Bajo estas condiciones, se advierte que encender las cosechadoras sin una recomposición de precios previa generaría pérdidas directas para las familias rurales.
La logística, el factor climático y las expectativas de concertación
A las dificultades estrictamente financieras se suman preocupaciones de índole logística y climática que amenazan con entorpecer el traslado del brote verde hacia las plantas de procesamiento. La red vial secundaria de las zonas productoras presenta un deterioro significativo que preocupa a los colonos, especialmente ante los pronósticos meteorológicos que anticipan precipitaciones superiores a lo normal debido a la influencia del fenómeno climático de El Niño en la región del NEA.
“Los caminos realmente están olvidados, los caminos en las colonias están en pésimo estado, así que se complica, se va a complicar muchísimo poder llegar con el producto a las industrias”, alertó Karina Gural. No obstante las marcadas diferencias, desde APAM expresaron que mantienen la expectativa de que la mediación del gobierno provincial y la voluntad de las partes permitan alcanzar un punto de equilibrio en la mesa de la Coproté.
“La verdad está muy difícil llegar a ponernos de acuerdo, pero confiamos y creemos que la industria también pone de su parte, el gobierno también y creeríamos que vamos a llegar a buen puerto”, sostuvo.
Finalmente, la representante gremial fijó la postura inquebrantable que llevarán los productores a la mesa de negociación en Campo Viera, estableciendo un límite mínimo para garantizar el arranque de la actividad en las chacras:
“A menos de 130 pesos no se puede iniciar, teniendo en cuenta el combustible y los insumos”. De no lograrse este valor de referencia, la dirigente concluyó advirtiendo que “se hace imposible la cosecha. Casi que no se puede iniciar con el precio que terminó, es imposible”.



