Con el inicio de la primavera, los floricultores misioneros atraviesan una de las etapas de mayor actividad del año. Desde la cooperativa Misioflor destacan el potencial de la provincia para producir plantas de interior y flores de corte.
Con el aumento de las temperaturas y las horas de sol, la primavera marca para la floricultura misionera el comienzo de una etapa favorable tanto para la producción como para la comercialización. Las condiciones climáticas permiten acelerar la multiplicación de numerosas especies y favorecen la emisión de nuevos pimpollos, mientras que el calendario comercial suma fechas de alta demanda.
Doris Bischoff, presidenta de la cooperativa Misioflor, explicó que el cambio de estación representa un momento clave para el sector, especialmente para quienes producen plantas en maceta, flores de corte y follaje. “Cuanto más sol hay, más calor hay, más flores emiten, más pimpollos y más florecen”, señaló al describir el impacto de la primavera sobre los cultivos.

El movimiento comercial comenzó incluso con la propia llegada de la estación, marcada por la tradicional demanda de flores amarillas. Según Bischoff, esta tendencia se instaló hace varios años y convirtió al 21 de septiembre en una fecha de fuerte comercialización, principalmente de girasoles y otras especies de tonalidades amarillas.
Pero el calendario recién comienza. Para los floricultores, una de las fechas más importantes del año será el Día de la Madre, en octubre, mientras que Misioflor también tendrá participación en la Fiesta Nacional de la Orquídea y Provincial de la Flor, que se realizará en Montecarlo del 8 al 12 de octubre.
En ese evento, la cooperativa estará a cargo de la ornamentación del pabellón central destinado a plantas y flores, donde exhibirá parte de su producción de plantas en maceta, flores y follaje de corte. También contará con un espacio propio para la comercialización.


Plantas de interior, el principal fuerte productivo
Dentro de las diferentes ramas de la actividad, el principal fuerte de Misioflor está puesto en las plantas en maceta destinadas a interiores. Potus, dracenas, filodendros y monsteras forman parte de una producción que encuentra en las condiciones agroclimáticas de Misiones un escenario favorable.
Bischoff destacó que la humedad, las temperaturas, la calidad del agua y la disponibilidad de materia orgánica permiten desarrollar con facilidad este tipo de especies. A esto se suma una demanda creciente en los grandes centros urbanos, donde las plantas de interior forman parte de la decoración de viviendas y departamentos.
La cooperativa ya comercializa este tipo de producción hacia Buenos Aires y Rosario y espera que con el avance de la primavera y el verano se incregmente el volumen de pedidos. El cambio de estación también favorece a esos mercados, donde el final de las bajas temperaturas permite retomar con mayor intensidad la plantación y el cultivo.
En este punto aparece una de las oportunidades que el sector busca aprovechar: producir en Misiones para abastecer mercados que tienen una demanda sostenida y, al mismo tiempo, reducir parte de los costos asociados al traslado hacia los grandes centros urbanos.

Flores de corte: un mercado local que todavía depende de otras provincias
La situación es diferente en el segmento de flores de corte. Aunque Misiones cuenta con productores que trabajan con especies destinadas a florerías y eventos, la oferta todavía resulta insuficiente para abastecer el mercado provincial.
Bischoff estimó que cerca del 90% de las flores que se comercializan actualmente en las florerías misioneras provienen de Buenos Aires. El traslado se realiza durante varios días y, según explicó, muchas veces las flores viajan en cajas y sin agua, lo que termina afectando su duración una vez que llegan al consumidor.
“Fueron cosechadas tres o cuatro días atrás, transportadas en caja sin agua y por supuesto esas flores no tienen larga duración”, explicó.
Para la presidenta de Misioflor, este escenario representa también una oportunidad para ampliar la producción local y ofrecer flores cosechadas en la provincia, con menor tiempo entre el corte y la llegada a la florería.
Entre las especies que tienen buen desempeño en Misiones mencionó al crisantemo, considerado uno de los principales productos utilizados por las florerías debido a su versatilidad y rendimiento. También destacó a la gerbera y al lisianthus, este último con una particularidad valorada por el mercado: puede alcanzar hasta 21 días de duración poscosecha cuando se mantiene correctamente en agua.
En cambio, otras especies presentan mayores limitaciones. El clavel requiere condiciones climáticas más frías y actualmente llega desde zonas del sur del país, mientras que la producción de rosas en Misiones enfrenta dificultades durante el verano debido a la longitud de los tallos que exige el mercado. A nivel nacional, además, una parte importante de las rosas que se comercializan son importadas desde Colombia y Ecuador.

Una cooperativa para ordenar y hacer crecer al sector
Misioflor se conformó en julio del año pasado a partir de un trabajo previo realizado entre el INTA y el Ministerio del Agro de Misiones, que incluyó un relevamiento de los floricultores de la provincia y de las principales dificultades que atravesaba la actividad.
Uno de los diagnósticos fue que el crecimiento del sector requería mayor organización entre los productores, capacitación y conocimiento de los mercados a los que podían acceder. En ese contexto surgió la cooperativa como una herramienta para avanzar de manera conjunta.
“Necesitábamos primero organizar los productores, capacitarlos, hacer un estudio de mercado”, explicó Bischoff.
Entre los objetivos se encuentran mejorar las técnicas de producción, alcanzar los estándares de calidad que requieren mercados como Buenos Aires y Rosario, realizar compras conjuntas de insumos para reducir costos y organizar la logística y comercialización.
La distancia respecto de los grandes centros de producción también representa un desafío. Macetas, insumos y otros elementos utilizados por los viveros deben recorrer largas distancias hasta llegar a Misiones, por lo que las compras al por mayor aparecen como una alternativa para reducir el impacto del flete sobre los costos productivos.

Capacitación para nuevos productores
Con la cooperativa ya formalizada y finalizados los principales trámites administrativos, Misioflor busca ampliar su base de productores y acompañar a quienes quieran incorporarse a la actividad.
La entidad trabaja con tres grandes líneas: plantas en maceta, flores de corte y follaje de corte. En este último caso, el producto no es la planta completa, sino las hojas que luego pueden comercializarse para florerías, eventos y decoración.
“Hay como distintas líneas que uno puede elegir qué quiera producir”, explicó Bischoff.
Además, la cooperativa desarrolla un programa de capacitaciones orientado principalmente a la formación práctica. Durante agosto se abordó la instalación de invernaderos; en septiembre, la producción de plantas en maceta; en octubre se trabajará sobre flores y follaje de corte, y en noviembre será el turno del diseño, instalación y mantenimiento de parques y jardines.
El objetivo, según explicó la presidenta de Misioflor, es que los participantes puedan desarrollar su propia producción, iniciar un emprendimiento, incorporarse a un vivero o brindar servicios vinculados con la actividad.
Así, mientras la primavera reactiva el movimiento comercial y productivo, el sector florícola misionero busca aprovechar sus condiciones naturales y avanzar en una mayor organización para cubrir una demanda que todavía tiene una fuerte dependencia de la producción de otras provincias.

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