La reforma del INYM impulsada por Nación tuvo un freno: la Subcomisión de Legislación rechazó su tratamiento y continuará en estudio

La propuesta del Gobierno nacional busca modificar el esquema de registros, fiscalización y funcionamiento del Instituto Nacional de la Yerba Mate. El planteo obtuvo este miércoles un amplio rechazo en la Subcomisión de Legislación, Fiscalización y Control y será elevado al Directorio para continuar su análisis.

La reforma del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) impulsada por el Gobierno nacional no avanzó este miércoles dentro de una de las comisiones internas del organismo. La Subcomisión de Legislación, Fiscalización y Control rechazó por amplia mayoría el proyecto de reordenamiento normativo presentado por Nación, aunque la iniciativa continuará en estudio y deberá ser analizada por el Directorio.

El proyecto oficial propone una serie de modificaciones sobre los mecanismos con los que el INYM registra, fiscaliza y reúne información vinculada a la cadena yerbatera. Entre los principales cambios aparece el traspaso de parte de esas funciones hacia el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), además de una modificación en las atribuciones de la Presidencia del Instituto.

Uno de los puntos centrales de la iniciativa es la creación de un Registro Unificado de Operadores del Sector Yerbatero. El esquema prevé que parte de la información que actualmente se obtiene mediante herramientas propias del INYM sea incorporada a partir de registros del Senasa, principalmente a través del Documento de Tránsito Vegetal electrónico (DTV-e).

A su vez, el proyecto establece que las declaraciones juradas que actualmente utiliza el Instituto sean eliminadas progresivamente una vez que se encuentre operativo un convenio de intercambio de información con el organismo sanitario nacional.

Otro de los cambios planteados consiste en la derogación de 21 resoluciones del INYM dictadas entre 2003 y 2023. La propuesta también establece nuevas condiciones para los programas de asistencia, promoción y acompañamiento al sector, que no podrían intervenir de manera directa o indirecta sobre el funcionamiento económico del mercado ni generar distorsiones de precios.

Ese punto genera especial atención debido a que podría alcanzar herramientas de asistencia destinadas a distintos actores de la cadena, entre ellos productores y tareferos.

Cambios en las facultades de la Presidencia

La iniciativa nacional también plantea modificaciones en el esquema de toma de decisiones dentro del Instituto. En particular, propone ampliar las facultades del presidente del INYM, Rodrigo Correa, para negociar, elaborar y suscribir convenios y acuerdos sin la aprobación previa del Directorio.

La modificación supone un cambio respecto del funcionamiento actual, en el que las decisiones institucionales cuentan con la participación de los representantes de los diferentes sectores que integran la cadena yerbatera.

Desde Misiones, el proyecto ya había recibido cuestionamientos. El representante provincial ante el Directorio del INYM, Denis Bochert, sostuvo que la propuesta podría reducir considerablemente las herramientas propias del organismo y había advertido que, de avanzar el esquema planteado, “quedaría muy poco del INYM”.

Uno de los principales cuestionamientos se concentra precisamente en la pérdida de registros y mecanismos de control propios. Bochert también planteó reparos respecto de la posibilidad de que se reduzcan controles vinculados con el ingreso de yerba mate importada.

A esas objeciones se sumaron organizaciones de productores, que difundieron un documento de rechazo al proyecto y cuestionaron lo que consideran un proceso de reducción de las capacidades institucionales del INYM. Entre las entidades que suscribieron el documento figuran la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones, la Asociación Civil Impulso Yerbatero, la Asociación de los Yerbateros del Alto Uruguay, la Asociación Civil de Productores Yerbateros del Norte y el Movimiento Agrario de Misiones.

La reforma se discute en un escenario de precios y producción

El debate por el futuro del INYM ocurre, además, en un contexto complejo para el sector primario. Esta semana, el empresario yerbatero Renzo Klimiuk señaló que la reducción de la producción registrada durante la campaña no derivó en una recuperación del precio de la hoja verde.

Según sus estimaciones, la zafra 2026 podría finalizar con una disminución de entre 15% y 20% en los volúmenes producidos, mientras el valor recibido por los productores continúa bajo presión.

Con la resolución adoptada este miércoles, la propuesta del Gobierno nacional no queda archivada. El proyecto continuará en análisis y el rechazo expresado por la Subcomisión de Legislación, Fiscalización y Control será comunicado formalmente al Directorio del INYM durante la reunión prevista para el martes 29 de septiembre.

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