El Centro Hortícola de San Vicente prepara la campaña 2026 con 44 invernaderos y refuerza la transferencia tecnológica a productores

Con la preparación de 44 invernaderos y la implementación de tomate injertado, el Centro de Producción y Validación de Tecnologías Hortícolas de Biofábrica inicia la campaña 2026 combinando innovación, prevención sanitaria y acompañamiento técnico a productores.

El Centro de Producción y Validación de Tecnologías Hortícolas de Biofábrica, en San Vicente, ya trabaja de lleno en la campaña 2026. Con tareas de preparación de suelo, desinfección mediante solarización y el inminente trasplante de 44 invernaderos, el equipo técnico consolida un modelo que combina producción intensiva con transferencia de conocimiento al sector.

Carlos Ríos, supervisor profesional del Centro, explicó que durante enero se realizó un proceso clave: la desinfección ecológica del suelo a través de la solarización. Este método aprovecha las altas temperaturas del verano para eliminar patógenos y reducir la carga de enfermedades antes del trasplante. “Primero se hace un vacío sanitario, luego la solarización y recién después se implantan los plantines”, detalló.

La campaña incluirá principalmente tomate —cultivo fuerte del centro hortícola— además de pimiento y cucurbitáceas como sandía y melón, incorporadas para fortalecer la rotación y mejorar la sustentabilidad del sistema productivo. La diversificación no solo mejora el suelo, sino que permite ampliar la oferta hacia los mercados locales.

Innovación sanitaria: tomate injertado

Uno de los puntos más relevantes de esta nueva etapa es la decisión de trabajar exclusivamente con tomate injertado. El sistema combina híbridos comerciales como Jaque y Elpida, utilizados como copa, con portainjertos resistentes a bacterias de suelo.

La principal amenaza que se busca prevenir es la presencia de patógenos como Ralstonia, que puede afectar seriamente el rendimiento. El injerto permite mayor tolerancia a enfermedades y estabilidad productiva, una práctica cada vez más extendida en la horticultura profesional.

Actualmente, los plantines injertados no se producen en viveros habilitados dentro de la provincia, por lo que representan también una oportunidad de desarrollo para el sector local. Desde Biofábrica ya analizan la posibilidad de avanzar en esa línea a futuro.

La experiencia del año pasado, según indicó Ríos, dejó resultados positivos en términos de sanidad y rendimiento, lo que motivó a profundizar esta estrategia en la campaña 2026.

Transferencia tecnológica y puertas abiertas

Más allá del volumen productivo, el Centro cumple una función estratégica como espacio de validación y transferencia tecnológica. Todo lo que se experimenta y ajusta en los invernaderos se convierte luego en conocimiento disponible para los productores.

Las consultas más frecuentes están vinculadas a la construcción de invernaderos, sistemas de riego, fertilización y labores culturales específicas según el cultivo. El equipo técnico acompaña tanto a productores consolidados como a quienes desean iniciarse en la actividad hortícola.

“La idea es que el productor tenga una base sólida antes de empezar, que conozca los errores más comunes y las prácticas recomendadas”, explicó el supervisor. El enfoque está puesto en la prevención: desinfectar, monitorear y actuar antes de que las plagas o enfermedades comprometan la campaña.

La producción obtenida en los 44 invernaderos se destina principalmente a mercados locales, supermercados, mayoristas y verdulerías de la región, fortaleciendo así el circuito comercial interno y la oferta de hortalizas frescas.

El Centro Hortícola funciona de lunes a viernes en San Vicente, sobre la Ruta 14 camino a San Pedro, a pocos kilómetros del hospital Samic. Si bien se recomienda avisar con anticipación, las puertas están abiertas para quienes deseen conocer el sistema productivo o iniciar un proyecto hortícola.

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