En un pronunciamiento de significativa relevancia para el sector agroindustrial regional, el Concejo Deliberante de la ciudad de Oberá, en la provincia de Misiones, ha formalizado su respaldo a las iniciativas judiciales impulsadas por los productores yerbateros. Esta acción se enmarca en la creciente preocupación por la desregulación del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), una medida establecida a través del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU 70/2023) emitido por el Poder Ejecutivo Nacional.
El cuerpo deliberativo de Oberá brindó su apoyo explícito a los actores de la cadena yerbatera que han optado por la vía judicial para revertir los efectos de la mencionada desregulación. La decisión de los ediles obereños subraya la profunda interconexión entre las políticas nacionales y el bienestar socioeconómico de las economías regionales.

Contexto de la desregulación y sus implicancias
La judicialización contra el DNU 70/2023 por parte del sector yerbatero responde a la eliminación de funciones clave que históricamente ha desempeñado el INYM. Este organismo, creado con el objetivo de regular, promover y ordenar la cadena de valor de la yerba mate, ha sido un pilar fundamental para la estabilidad de precios, la calidad del producto y la protección de los pequeños y medianos productores.
La desregulación implica la supresión de facultades esenciales como la fijación de precios de la materia prima (hoja verde y yerba canchada), el control de la calidad y la supervisión del cumplimiento de normativas en toda la cadena productiva.
La preocupación de los productores, y ahora del Concejo Deliberante de Oberá, radica en el potencial impacto negativo de estas modificaciones sobre la rentabilidad de las explotaciones, la competencia leal y, en última instancia, la sostenibilidad de miles de puestos de trabajo.
La intervención del INYM ha sido históricamente valorada como un mecanismo para evitar la concentración excesiva del poder de mercado y asegurar una distribución más equitativa del valor generado en la cadena.
Protección de la actividad y las familias yerberas
El apoyo del Concejo Deliberante de Oberá no es meramente simbólico. Refleja una clara posición política en defensa de uno de los motores económicos más importantes de la provincia de Misiones. Una carta, que contó con la firma de varios ediles, articuló la motivación detrás de este respaldo institucional. “Queremos garantizar las condiciones de los trabajadores y familias que dependen de esta actividad”, señaló explícitamente el documento.
Esta declaración subraya la dimensión social del conflicto, donde la estabilidad económica de las comunidades yerbateras está directamente ligada a la continuidad de un marco regulatorio que consideran protector.
La postura del cuerpo deliberativo de Oberá se suma a un coro de voces que, desde distintos ámbitos institucionales y productivos de Misiones y otras regiones yerbateras, han manifestado su inquietud y oposición a las medidas desregulatorias.
La judicialización emerge, en este escenario, como una herramienta legal para intentar preservar el modelo productivo y social que ha caracterizado a la industria yerbatera argentina durante décadas, buscando así asegurar el futuro de una actividad estratégica para la economía regional y nacional.



