La crisis que atraviesa la cadena yerbatera ha escalado, trasladándose a las principales arterias viales de la provincia de Misiones. Desde este lunes, productores y tareferos autoconvocados han iniciado una serie de cortes en puntos estratégicos para visibilizar la precaria situación económica del sector y demandar una intervención urgente del Gobierno Nacional. Las medidas de fuerza se desarrollan específicamente en las localidades de San Vicente, Dos de Mayo y Campo Ramón, donde los manifestantes están implementando bloqueos selectivos al transporte.
La metodología de la protesta incluye la interrupción del paso de camiones que movilizan tanto hoja verde como yerba canchada, además de detener el traslado de cuadrillas de cosecheros. Esta estrategia busca ejercer presión directa sobre la actividad productiva y comercial, con el objetivo de forzar una revisión de las condiciones económicas que rigen actualmente en la cadena de la yerba mate.
El eje central de los reclamos radica en el ínfimo precio que se abona por la hoja verde, cifra que en algunas zonas de la provincia ha descendido a un monto considerado “irrisorio” de 100 pesos el kg. Este valor, según los productores, resulta completamente inviable para cubrir los costos de producción y, consecuentemente, impacta de manera adversa en toda la cadena productiva.
En este contexto de profunda preocupación, los trabajadores del sector también han puesto en el centro del debate el monto que perciben los tareferos por jornada laboral. “Hoy se está pagando muy poco. Un tarefero está sacando alrededor de 20 mil pesos por día, y con eso no alcanza”, señalaron voceros del grupo de autoconvocados, quienes decidieron implementar estas medidas tras una reunión previa en la que se evaluó la crítica situación.
Los manifestantes subrayaron que la problemática se ha exacerbado significativamente a partir de la implementación del Decreto 70/2023, promulgado en 2023, el cual eliminó herramientas clave del INYM de control sobre los precios del sector, propiciando una desregulación que, a su juicio, ha desprotegido a los eslabones más vulnerables de la cadena.
Los productores, en línea con los tareferos, manifestaron que se encuentran en una posición de extrema vulnerabilidad debido al contexto macroeconómico. “Queremos pagar mejor, pero para eso necesitamos recibir un precio justo por la materia prima”, explicaron, al tiempo que alertaron sobre el constante incremento de los costos asociados a insumos esenciales, combustibles e impuestos, que erosionan aún más sus márgenes de rentabilidad.
Consecuencias de la desregulación y reclamos sectoriales
Como parte de las acciones de protesta, en algunos de los puntos de corte se observó la quema de raídos al costado de la ruta. Este acto simbólico busca graficar el profundo deterioro y la crisis que atraviesa la actividad yerbatera, una de las principales y más representativas economías de la provincia de Misiones.
En un llamado a la acción colectiva, los manifestantes han extendido la convocatoria a otros actores fundamentales de la cadena productiva, tales como cooperativas y colonos, solicitando un acompañamiento social amplio. “Queremos que Nación mire lo que está pasando. No tenemos respaldo de nadie y la estamos pasando mal”, expresaron los manifestantes, enfatizando la sensación de abandono y la urgencia de una respuesta gubernamental.
La continuidad de estas medidas de fuerza y su posible profundización en los próximos días dependen de la concreción de respuestas por parte de las autoridades nacionales, en un escenario que vuelve a poner en tensión a un sector vital para la economía misionera y nacional.



