En un movimiento que subraya la creciente preocupación y el firme posicionamiento del sector yerbatero, representantes de cada eslabón de la cadena productiva que integra el Directorio del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) mantendrán una crucial reunión en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El encuentro, programado para las 12:00 horas, se llevará a cabo con el economista Federico Sturzenegger, figura clave en la administración actual y arquitecto de las políticas de desregulación.
El principal objetivo de esta delegación yerbatera es presentar una demanda unificada y categórica: “El mandato de los productores es la devolución de todas las facultades del INYM”. Esta declaración, que resuena como una síntesis de las aspiraciones del sector, refleja la profunda inquietud ante los recientes cambios normativos que han impactado directamente en la capacidad de acción del organismo regulador.
El rol central del INYM y el contexto de desregulación
El INYM, creado en 2002 por la Ley 25.564, ha desempeñado históricamente un papel fundamental en la regulación de la actividad yerbatera, abarcando desde la fijación de precios de la materia prima (hoja verde y canchada) hasta el fomento de la producción, la calidad y la promoción del consumo. Sus facultades, diseñadas para equilibrar los intereses de productores, secaderos, molineros, fraccionadores y cooperativas, han sido consideradas esenciales para la estabilidad y el desarrollo de la economía regional, particularmente en las provincias de Misiones y Corrientes.
La mención explícita de la “devolución de todas las facultades” se enmarca en un contexto donde el DNU 70/2023 ha modificado significativamente el marco regulatorio de varias economías regionales, incluyendo la yerba mate. Entre las principales alteraciones se encuentra la eliminación de la potestad del INYM para establecer los precios de la hoja verde y la yerba canchada, dejando su determinación exclusivamente a la libre oferta y demanda. Esta medida ha generado incertidumbre y temor entre los productores, quienes advierten sobre una potencial volatilidad en los precios y una posible asimetría de poder en la cadena de valor.
La demanda unánime de los productores y la representación sectorial
La composición de la delegación que participará en la reunión con Sturzenegger es particularmente relevante. Estará integrada por “un representante de cada eslabón de la cadena yerbatera que integra el Directorio del INYM”. Esto significa que en la mesa de diálogo estarán presentes voceros de los productores primarios, de los secaderos, de la industria molinera y fraccionadora, así como de las cooperativas y los trabajadores rurales, reflejando la pluralidad de intereses y la necesidad de una postura unificada ante los desafíos actuales. Esta representatividad busca dotar de mayor peso y legitimidad a la demanda de restitución de las facultades del organismo.
La postura de los productores y de gran parte de la cadena yerbatera es que la intervención del INYM ha sido crucial para evitar la especulación, asegurar un precio justo para la materia prima y garantizar la sostenibilidad de miles de familias que dependen de esta actividad. La eliminación de estas atribuciones, argumentan, podría desproteger a los eslabones más débiles de la cadena, generando crisis recurrentes como las experimentadas antes de la creación del Instituto. La reunión en Buenos Aires con Federico Sturzenegger se perfila, por tanto, como un espacio determinante para la discusión sobre el futuro regulatorio de una de las economías regionales más emblemáticas del país.



