Empresarios de distintos rubros productivos de Misiones analizaron cómo atravesaron un año complejo, marcado por costos, clima y mercados exigentes, y coincidieron en la necesidad de invertir, diversificar y sostener el empleo como base para el crecimiento futuro.
En el marco del Anuario Visión Misionera 2026, Misiones Online relevó a empresarios del sector productivo misionero para conocer cómo evaluaron el 2025, qué inversiones planean y qué desafíos enfrentan rumbo al nuevo año.
Las respuestas, además de revelar expectativas moderadas, muestran una lógica de inversión estratégica orientada a mejorar calidad productiva, eficiencia y valor agregado, aun frente a costos elevados y mercados competitivos.
El presidente de CTM Cooperativa Agroindustrial de Misiones Ltda, Jorge Kappaunn, calificó el 2025 como un año “muy bueno” y anticipó que 2026 será “mejor”, impulsado en gran parte por decisiones de inversión que ya se encuentran en marcha. Según su respuesta, la cooperativa proyecta inversiones en infraestructura, tecnología y energía biodegradable, incluyendo la instalación de paneles fotovoltaicos para reducir costos operativos y aumentar la sustentabilidad.
Kappaunn explicó que estas inversiones no solo impulsan la competitividad de la firma, sino que buscan mejorar las condiciones socio-económicas de los productores asociados y de las comunidades locales, integrando políticas ambientales y sociales a la gestión productiva.
Además, destacó la importancia de consolidar un mercado de tabaco estable y competitivo, una materia en la que la cooperativa viene jugándole un rol central en Misiones como acopiadora e industrializadora principal, con una participación histórica en la campaña tabacalera.
Desde KLIMIUK Infusiones, el enfoque de Jonathan Klimiuk subraya la importancia de innovar para ganar competitividad en mercados globales. Mientras reconoce que el contexto económico desafía a las economías regionales, Klimiuk y su equipo invirtieron en procesos tecnológicos innovadores, como sistemas de secado sin humo para yerba mate, que mejoran la calidad del producto y lo posicionan mejor en mercados externos.
Este tipo de inversiones, que incluyen mejoras tecnológicas y de eficiencia energética, buscan superar la presión de costos internos y competir en escenarios internacionales donde otros productores cuentan con mayores respaldos estatales.
Para él, 2026 será un año donde el ingrediente clave será fortalecer esa competitividad a partir de diferenciación productiva y apertura de mercados, aunque advirtió que el sector necesita políticas públicas que acompañen a las economías regionales para que esos esfuerzos rindan frutos.
En tanto, Martín Hreñuk, de Hreñuk S.A. – la histórica industria yerbatera detrás de Rosamonte – compartió una lectura que combina tradición y adaptación estratégica. Si bien el volumen de producción en Misiones mostró buenos niveles, Hreñuk remarcó que la rentabilidad seguirá siendo un desafío central en 2026, dadas las condiciones de costos y mercados en los que opera la industria.
En su respuesta, destacó la necesidad de seguir mejorando la eficiencia y la productividad para sostener la competitividad, y señaló que recuperar el poder de compra de los consumidores será clave para activar la demanda interna, especialmente en un contexto donde la rentabilidad de muchas cadenas productivas se encuentra presionada.
Carlos Coppoli, al frente de Establecimiento Angirú SRL, presentó una lectura desde el sector foresto-ganadero, detallando las inversiones realizadas para fortalecer la gestión productiva y sostenibilidad ambiental dentro de su actividad. Para Coppoli, el 2025 dejó lecciones sobre la importancia de planificar a largo plazo y concentrarse en la gestión integral de sus procesos, con inversiones que mejoran el rendimiento y el equilibrio entre productividad y cuidado ambiental.
Respecto a 2026, se mostró enfocado en reconducir las operaciones hacia mayor eficiencia técnica y consolidar la base productiva en un entrono donde las condiciones económicas son exigentes y variable.
Desde Las Gringas – Reserva de Biodiversidad SAS, Roberto Moroz ofreció una mirada distinta, donde el eje de la inversión está en infraestructura productiva con foco en producción orgánica y modelos sustentables. Moroz señaló que 2025 fue “bien” y que 2026 podría ser incluso “mejor”, siempre y cuando se logre consolidar proyectos que posicionen a la empresa como un actor importante dentro de la provincia, especialmente en segmentos como la producción de huevos orgánicos y otras líneas de valor agregado.
Destacó que las decisiones de inversión no solo responden a criterios de rendimiento económico, sino también a la integración de prácticas sustentables que fortalezcan la identidad productiva de la firma.
Por su parte, Dionel Kimmich, presidente de Albura SA, situó sus inversiones en la modernización de procesos industriales para ganar eficiencia operativa y competitividad, incluso si esto no se traduce aún en una expansión de la planta de personal.
Su estrategia para 2026 está atada a consolidar las mejoras tecnológicas recientes y posicionar a la empresa frente a escenarios donde la presión de la competencia internacional exige respuestas ágiles, especialmente en los flujos productivos de industrias intensivas en capital y recursos.
La suma de estos testimonios revela que, aunque las realidades sectoriales varían, hay una coincidencia clara en torno a la importancia de invertir en tecnología, gestión productiva y diferenciación de producto. Las economías regionales misioneras, con ciclos productivos que van desde el tabaco y la yerba mate hasta actividades forestoindustriales y agroganaderas, atraviesan un momento de transición económica en el que las decisiones de inversión y la calidad de la gestión interna se convierten en factores claves para sostener el crecimiento.
Las proyecciones para 2026, en este sentido, adoptan una mezcla de prudencia y compromiso estratégico: las inversiones ya realizadas y las planificadas apuntan a potenciar la capacidad productiva, la eficiencia y la innovación, mientras los actores productivos coinciden en la necesidad de que las políticas públicas nacionales y provinciales acompañen esos esfuerzos con marcos que fortalezcan la competitividad general de la provincia.
El NEA hacia una agenda de crecimiento: menos impulso público, más competencia real@galonsoschwarz https://t.co/WiVcWfPVKo — misionesonline.net (@misionesonline) January 15, 2026



