El subsecretario Ricardo Maciel reveló que hubo intentos de articulación para promocionar el producto en la Selección, pero el presidente del organismo, Rodrigo Martín Correa, descartó esa vía por la mala relación entre el Gobierno nacional y la AFA.
Ricardo Maciel, subsecretario de la yerba mate por Radio República.
El desembarco de una marca extranjera de yerba mate como patrocinante de la Selección Argentina encendió debates dentro del sector, pero también dejó al descubierto gestiones que no prosperaron. Según explicó el subsecretario de la yerba mate, Ricardo Maciel, desde el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) se evaluó la posibilidad de generar un acercamiento con la AFA para posicionar el producto a nivel internacional, aunque la iniciativa no avanzó.
“Lo hemos planteado desde comienzo de año. Hablamos con el presidente del INYM para hacer un acercamiento con la AFA o con alguna empresa vinculada a la promoción de la Selección”, señaló. Sin embargo, la respuesta fue negativa. Según manifestó Maciel, el presidente del organismo, Rodrigo Martín Correa, le transmitió que el contexto político fue determinante: la relación entre el Gobierno nacional y la AFA “no era la mejor”, lo que impedía avanzar por esa vía.
La decisión marcó un límite claro en las posibilidades de intervención institucional. Si bien el INYM tiene como función la promoción del consumo de yerba mate, su estrategia se centra en el producto genérico y no en marcas particulares. Aun así, la vidriera que representa la Selección aparecía como una oportunidad para fortalecer la presencia internacional del sector.
El episodio, en ese sentido, deja entrever cómo las tensiones políticas pueden impactar en estrategias de posicionamiento productivo. “Nos pegó esa interna”, reconoció Maciel, al tiempo que adelantó que el organismo avanzará con campañas por fuera de la estructura de la AFA.
Más allá del caso puntual, el funcionario planteó que la situación debería impulsar una revisión hacia adentro de la industria. Consideró que las principales empresas del sector cuentan con capacidad para disputar espacios de mayor visibilidad, pero que en muchos casos se mantienen en una lógica conservadora, enfocada en la competencia de precios dentro del mercado interno.
En paralelo, también advirtió sobre las dificultades estructurales que atraviesa la cadena yerbatera, especialmente en lo que respecta al precio que reciben los productores. Sin herramientas legales para intervenir directamente, el Estado busca mecanismos alternativos, como sistemas de trazabilidad o la promoción de precios de referencia, aunque con resistencias por parte del sector industrial.
En ese contexto, Maciel señaló que una de las líneas de trabajo apunta a fortalecer a las pequeñas y medianas marcas, ampliando sus canales de comercialización y su participación en el mercado. La apuesta, explicó, es diversificar la oferta y generar un mayor derrame hacia los territorios productivos.
📉 Informes comparativos señalan que en las últimas décadas se amplió la distancia entre ambos países en carne, granos y peso económico regional, con diferencias en políticas productivas, financiamiento y factores estructurales. https://t.co/OI09ZtxP0b pic.twitter.com/lV0xFc4aBD
— misionesonline.net (@misionesonline) March 21, 2026



