El contraste de la cadena yerbatera: las exportaciones marcan récords históricos mientras los productores enfrentan una profunda crisis por la desregulación

La cadena agroindustrial de la yerba mate atraviesa un escenario de profunda dualidad estructural, donde la bonanza del comercio exterior contrasta severamente con la realidad socioeconómica de los eslabones primarios de la producción. Según informó el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) en su último reporte estadístico, las exportaciones de yerba mate experimentaron en junio uno de sus mejores desempeños históricos desde que se llevan registros oficiales, posicionándose como el tercer mejor mes en la historia de la actividad.

Durante el mes bajo análisis, los despachos con destino a los mercados internacionales alcanzaron un volumen de 7.040.971 kilos. Esta cifra se ubica apenas por debajo de los picos históricos registrados en septiembre y octubre del año pasado, pero se posiciona muy por encima de cualquier mes de junio de series históricas anteriores. Al realizar la comparación interanual contra el mismo mes de 2025, la magnitud del incremento se hace evidente, registrando un alza de casi un tercio más de volumen exportado en un lapso de doce meses.

El acumulado del primer semestre consolida esta tendencia expansiva: entre enero y junio, las exportaciones sumaron un crecimiento cercano al 7% frente a igual período del año anterior, el cual ya había finalizado como el mejor año exportador de la historia para el sector yerbatero.

Mercado interno estancado y la retracción de la cosecha en origen

La solidez de la demanda internacional contrasta de manera directa con la evolución del mercado doméstico. Los datos oficiales del INYM revelan que las salidas de molino con destino a la góndola familiar se encuentran prácticamente estancadas, exhibiendo incluso una leve retracción en la comparación semestral contra el año 2025.

Al consolidar ambos canales de comercialización, el volumen total de yerba mate comercializada apenas logró superar los registros del año anterior, un resultado que se explica exclusivamente por el dinamismo de la demanda externa. De no haber mediado el empuje de las exportaciones, el balance del primer semestre de la actividad yerbatera habría cerrado en terreno negativo.

En términos analíticos, las salidas de molino destinadas al mercado interno —el indicador técnico más preciso para medir el comportamiento del consumo en góndola al incluir los despachos a centros de distribución, mayoristas e hipermercados— alcanzaron en junio los 23.458.938 kilogramos. Con este volumen, el acumulado de salidas para el consumo doméstico durante el período comprendido entre enero y junio totalizó 137.336.991 kilogramos.

Respecto a las modalidades de consumo dentro de las fronteras nacionales, el informe estadístico del organismo rector confirma la persistencia de las tendencias históricas sin alteraciones significativas. Los envases de medio kilo continúan siendo la opción preferida por los consumidores locales, seguidos en segundo término por las presentaciones de un kilo. Ambos formatos concentran la casi totalidad de las ventas en góndola, manteniendo una distribución de mercado que se muestra sumamente estable a lo largo de los años.

La crisis de la materia prima y la búsqueda de un marco regulatorio provincial

Detrás de las cifras macroeconómicas del comercio exterior se encuentra la compleja realidad de los productores primarios encargados de la provisión de hoja verde. El avance de la cosecha actual se mantiene por debajo de los niveles registrados el año pasado en todas las regiones productoras de la provincia de Misiones.

Este retraso responde tanto a factores de índole climática como a una determinación táctica adoptada por un amplio sector de los productores, quienes decidieron reducir deliberadamente el volumen de cosecha frente a los bajos precios que perciben por la materia prima en las planchadas de los secaderos.

Esta depreciación del valor real de la hoja verde es consecuencia directa del nuevo escenario desregulado que rige en el mercado yerbatero, introducido a partir de la vigencia del DNU 70/2023 dictado por el Gobierno Nacional. Dicha normativa privó al INYM de sus facultades históricas para fijar precios mínimos de referencia para la materia prima. Sin este esquema de sostén regulatorio, la rentabilidad de los colonos quedó expuesta de forma directa a las condiciones de negociación impuestas por las grandes industrias molineras.

Ante este adverso panorama sectorial, las organizaciones de productores buscan que la Legislatura de la Provincia de Misiones declare formalmente la emergencia para el sector yerbatero y promueva una ley de carácter provincial orientada a fijar un precio mínimo de referencia para la hoja verde.

Para dar sustento a esta iniciativa, los equipos técnicos y legales han desarrollado un andamiaje y dictamen jurídico que aporta los fundamentos constitucionales necesarios para justificar la intervención del Estado provincial en la cadena de valor.

Asimismo, en el plano de la gestión política, la dirigencia productiva tiene previsto mantener una cumbre de carácter institucional con el obispo de Posadas, Juan Rubén Martínez, y un encuentro de trabajo con el gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, con el propósito de sumar masa crítica y respaldo político para destrabar la compleja negociación sectorial.

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