En el marco del debate sobre el impacto del fenómeno de El Niño en la región, el director de Vigilancia y Control de Vectores de Posadas, Fabricio Tejerina, advirtió que el escenario climático previsto para la primavera y el verano podría favorecer la proliferación del mosquito Aedes aegypti y aumentar el riesgo de enfermedades como dengue, chikungunya y zika. El funcionario sostuvo que las lluvias intensas y las temperaturas elevadas generan las condiciones ideales para la reproducción del vector, por lo que llamó a reforzar las tareas de prevención tanto desde el Estado como desde cada hogar.
Con una amplia convocatoria en el Hotel Julio César de Posadas, se desarrolló el Ciclo de Conferencias 2026 sobre “El impacto del fenómeno de El Niño en la Región de las Misiones”, donde especialistas de organismos internacionales, el Servicio Meteorológico Nacional, el CONICET, el INTA y universidades de Argentina y Paraguay analizaron las consecuencias climáticas, productivas y sanitarias que podría generar el fenómeno durante los próximos meses.
Más lluvias y calor: un escenario favorable para el mosquito
Tras participar de la jornada, Tejerina explicó que el análisis del fenómeno climático también permite comprender cómo determinados cambios ambientales repercuten sobre la salud pública. En ese sentido, destacó que las enfermedades transmitidas por mosquitos constituyen una de las principales preocupaciones para la región. “Estos encuentros permiten entender cómo los cambios climáticos pueden afectar a la salud. A nosotros nos interesa particularmente cómo impactan sobre las enfermedades que trabajamos todos los días”, afirmó.
El funcionario señaló que el fenómeno de El Niño reúne dos factores que favorecen directamente el desarrollo del Aedes aegypti: un incremento de las precipitaciones, que multiplica los sitios donde puede acumularse agua, y temperaturas más elevadas, que aceleran el ciclo biológico del insecto. “El Niño tiene dos características fundamentales que hacen que estos mosquitos puedan reproducirse más: mayores lluvias y mayores temperaturas. Como son animales de sangre fría, cuanto más alta es la temperatura ambiental, mayor es su actividad”, explicó.
Además, remarcó que el riesgo sanitario trasciende los límites de cada municipio y requiere una estrategia coordinada entre provincias y países vecinos. “Es importante trabajar no solamente en Posadas, sino también con toda la región. Estas enfermedades no dependen únicamente de lo que haga una ciudad, sino también de las medidas que se adopten en otros lugares”, sostuvo.
Eliminar los criaderos sigue siendo la principal herramienta
Tejerina recordó que el Aedes aegypti es un mosquito de hábitos urbanos que deposita sus huevos en pequeños recipientes con agua limpia acumulada dentro o alrededor de las viviendas. Por ese motivo, insistió en que la eliminación de criaderos continúa siendo la medida más efectiva para disminuir la población del insecto.
Durante los operativos de control, explicó, los agentes suelen encontrar criaderos en baldes, neumáticos, floreros, latas, tanques, piletas de lona y todo tipo de recipientes que permanecen con agua durante varios días. “Son los lugares donde los mosquitos ponen sus huevos y, en apenas una semana o diez días, de un solo mosquito pueden surgir cientos más. Si una persona con dengue es picada por esos insectos, comienza la transmisión de la enfermedad”, advirtió.
En ese contexto, recomendó revisar periódicamente patios y jardines, eliminar objetos en desuso, mantener tapados los depósitos de agua y renovar con frecuencia el agua de floreros y bebederos para evitar que se transformen en criaderos.
Vacunación y consulta temprana ante los primeros síntomas
El director de Vigilancia y Control de Vectores también destacó la importancia de la vacunación como complemento de las acciones preventivas, especialmente para aquellas personas que ya atravesaron un cuadro de dengue. Asimismo, pidió no minimizar los síntomas y acudir rápidamente a un centro de salud ante la aparición de fiebre, dolores musculares, molestias detrás de los ojos, náuseas u otros signos compatibles con la enfermedad.
“Otra acción importante que todas las personas tenemos que hacer es vacunarnos contra el dengue. También hay que cuidarse mucho, consultar ante cualquier síntoma y tener precaución cuando viajamos a lugares donde existe circulación del virus”, señaló.
Finalmente, Tejerina consideró que los brotes registrados en los últimos años generaron una mayor conciencia en la población sobre la gravedad de la enfermedad, aunque insistió en que el trabajo preventivo no debe relajarse. “Muchos vecinos hoy dicen que después de haber tenido dengue comenzaron a mirar más sus patios. Eso demuestra que existe mayor conciencia, pero en salud la prevención y la promoción tienen que sostenerse todo el tiempo porque son la herramienta más importante que tenemos”, concluyó.



