Productores yerbateros de Misiones advierten que la crisis del sector se profundiza por la circulación masiva de cheques rechazados, plazos de pago cada vez más largos y precios que, según aseguran, no cubren los costos. Egon Kubitz describió un escenario de abandono de yerbales y posible paralización de la cosecha.
La crisis del sector yerbatero suma un nuevo foco de preocupación: la creciente cantidad de cheques sin fondos que circulan en la cadena de pagos. Para los productores, el problema ya no es sólo el bajo precio de la hoja verde, sino la incertidumbre total sobre si el dinero por la producción llegará alguna vez.
“Es bastante complicado, en primer lugar el tema de los pagos. Hay vecinos que desde 2024 están teniendo cheques rebotados”, contó Egon Kubitz, productor de yerba mate en Campo Grande. Según explicó, hay casos de cheques emitidos en octubre de 2024 para ser cobrados recién en noviembre de 2025 que, llegada la fecha, volvieron a ser rechazados por falta de fondos.
“Se esperó casi un año para cobrar y cuando llegó la fecha, los cheques sin fondos nuevamente. Es triste”, lamentó. Asegura que este año la situación “colapsó en absoluto” y que la mayoría de los secaderos atraviesa problemas similares, sin una fecha clara de solución.
Kubitz indicó que, ante este panorama, los propios secaderos ya avisan que no podrán cubrir los pagos. “Directamente te dicen que no pueden levantar los cheques y nadie los presenta en el banco porque ya se sabe que no hay fondos”, relató.
El impacto en el sector primario es directo. “Hoy el 70 u 80% de los yerbales están en estado de abandono absoluto. No hay productor que tenga espalda para seguir limpiando”, afirmó, y consideró que la actividad “está colapsando”.
Sobre el argumento del sobrestock, el productor relativizó esa explicación. “Puede que haya, pero no es tanto como dicen. Son chicanas de los grandes molinos, que quieren la yerba regalada”, opinó. Señaló además que se bajaron precios de la canchada y se extendieron los plazos de pago hasta 10 meses.
Como ejemplo, mencionó que algunas cooperativas están pagando 150 pesos por kilo de hoja verde, monto del que deben descontarse costos de cosecha y aportes. “¿Qué le sobra al productor con el combustible como está? Con suerte 50 pesos. ¿Qué hacés con eso?”, cuestionó.
Desde el punto de vista de los costos, sostuvo que los fertilizantes quedaron fuera de alcance y que el combustible es hoy el gasto más crítico. También advirtió que los tareferos deberían cobrar alrededor de 62 o 63 mil pesos por mil kilos tarefeados, pero en la práctica se pagan valores mucho menores, de 30 a 45 mil pesos.
Datos surgidos de registros oficiales y denuncias de productores muestran que distintas firmas del circuito yerbatero acumulan entre 100 y 350 cheques rechazados, con antecedentes crediticios comprometidos. Este esquema traslada el riesgo financiero al productor, que queda sin cobrar y sin margen para sostener su estructura.
Para Kubitz, la salida debería implicar una solución integral que incluya a secaderos, productores y trabajadores. “Así trabajar no se puede más. Esto tendría que parar hasta que se encuentre una solución pareja”, expresó, advirtiendo que de continuar este escenario podrían profundizarse las quiebras y el abandono productivo.
Cheques rechazados por miles de millones: una por una, las empresas afectadas por la crisis yerbatera misionerahttps://t.co/FqIapGl6TJ
— misionesonline.net (@misionesonline) February 2, 2026



