En visión misionera 2026, el cierre de la campaña tabacalera encuentra a Misiones con buena producción, expectativas de acopio similares al año pasado y un sector que, en un contexto adverso para las economías regionales, continúa siendo un sostén clave para el pequeño y mediano productor.
El cierre de la campaña 2025 deja un balance mayormente positivo para el sector tabacalero en Misiones. Así lo describe Gustavo Piñeiro, presidente de la Cámara de Tabaco de Misiones, quien señala que el clima acompañó gran parte del ciclo productivo y permitió alcanzar una muy buena cantidad de tabaco en chacra, a pesar de las complicaciones registradas en las últimas semanas. “Podemos decir que el clima nos ayudó bastante con respecto a la producción, hay una muy buena cantidad de tabaco, aunque ahora las lluvias están complicando la cosecha”, explica.
Según el dirigente, el impacto principal de las precipitaciones se da en el retraso de la cosecha, ya que una parte importante del tabaco se encuentra en su punto óptimo. Actualmente, se estima que cerca del 50% de la producción aún permanece en el campo, a la espera de mejores condiciones climáticas. “El producto está muy maduro, ya llegaron los días de cosecha, pero el clima no deja trabajar. Con días despejados el productor va a poder cosechar tranquilamente”, afirma, aunque reconoce que en algunos casos podría haber pérdidas de entre el 15 y el 20%.
En cuanto a las proyecciones de volumen, Piñeiro adelanta que las estimaciones de compra para la próxima campaña se mantienen en niveles similares a los del año anterior. “Según la información que tenemos de las empresas, la proyección de compra andaría nuevamente en los 35 millones de kilos”, detalla, lo que consolida un escenario de buena producción pese a las dificultades climáticas puntuales.
El inicio del acopio es otro de los temas centrales del cierre de año. Desde la Cámara de Tabaco estiman que las empresas podrían comenzar entre el 20 y el 25 de enero. Sin embargo, el debate por los precios aún no se dio formalmente. Piñeiro advierte que, tras los cambios normativos de 2024, las empresas hoy tienen la facultad de abrir el acopio sin necesidad de firmar previamente un precio con el sector. “Creemos que lo más justo sería arrancar el acopio con el mismo valor dólar del año pasado”, sostiene.
En ese sentido, recuerda que durante la última campaña el precio de referencia para la clase B1F fue de 3.125 pesos, calculado sobre un dólar de 1.050. Con un tipo de cambio actual sensiblemente mayor y con incrementos tanto en los insumos como en la canasta básica de producción, el dirigente considera lógico un ajuste acorde. “La empresa vende su producto a valor dólar y la inflación del año va a estar rondando el 33 o 34%”, remarca.
Otro fenómeno que atravesó la campaña fue el aumento de la superficie plantada por parte de algunos productores, incluso por fuera de los compromisos habituales con cooperativas y empresas. Piñeiro aclara que la producción informal disminuyó respecto al año pasado, pero que muchos productores apostaron a plantar más. “La única economía regional que se mantuvo estable fue el tabaco, mientras que la yerba y otras producciones no andan bien, entonces aprovecharon la oportunidad”, explica.
Respecto a la posibilidad de colocar ese excedente, el dirigente señala que la competencia con Brasil será clave, aunque este año no se espera una fuerte demanda del país vecino. Brasil tendría una producción estimada entre 600 y 650 millones de kilos, un volumen considerado normal y muy por debajo del récord del año pasado. “No va a haber esa demanda fuerte de brasileros recorriendo las chacras como en otros años”, anticipa.
El Fondo Especial del Tabaco (FET) fue otro de los ejes del año. Piñeiro describe un escenario irregular, con meses de buena recaudación y otros de caída significativa. “En noviembre ingresaron más de 8 mil millones de pesos a Misiones, pero en diciembre caímos cerca de 1.700 millones”, detalla. Esta falta de equilibrio complica las proyecciones, aunque destaca que más del 70% de esos recursos llega directamente al bolsillo del productor, mientras que el resto se destina a obras sociales y cobertura por granizo.
De cara al futuro, el presidente de la Cámara de Tabaco se muestra moderadamente optimista. En un contexto donde muchas economías regionales no logran rentabilidad, el tabaco continúa siendo un sostén para miles de familias rurales. “Hoy el tabaco es la única producción que se mantiene bastante estable en Misiones”, resume, y confía en que el próximo año permita mayor previsibilidad tanto en precios como en la recaudación del FET.



