La cadena productiva de la yerba mate enfrenta una de sus crisis más agudas, atrapada en una tormenta perfecta de desregulación, y costos disparados que amenaza con quebrar a los eslabones intermedios.
Desde la localidad de Campo Viera, Renato Lewtak, propietario de un secadero, describió un escenario de asfixia financiera donde los plazos de pago se han estirado hasta lo inviable, rompiendo la dinámica natural del negocio. «Arrancamos el 2025 con un precio de 920 pesos la canchada y con plazos de pago que se fueron estirando; hoy estamos vendiendo a 6 meses», explicó el industrial, detallando que la realidad del mercado impone cheques a 180 días e incluso ofertas a diez meses, lo que choca frontalmente con la necesidad de liquidez inmediata para operar.
Lewtak fue contundente al graficar la inviabilidad de este esquema: «Para pagar lo que es servicio de cosecha, sin hablar de la materia prima, nosotros necesitamos 300 pesos en efectivo por cada kilo de canchada. El secadero necesita entre 450 y 500 pesos cash para elaborar, y necesitamos contar con ese dinero una vez por semana». Ante la imposibilidad de esperar medio año para cobrar, los secaderos intentan financiarse, pero las tasas bancarias son prohibitivas: «Si vas al banco a cambiar un cheque a 180 días, perdés el 30 o 40 por ciento. No hay manera de absorber ese costo», sentenció.
Esta bicicleta financiera afirma, obligó a los empresarios a trasladar el problema hacia abajo, convirtiendo los cheques diferidos en la única moneda de cambio con los productores primarios. «Es un pase de manos. Pedimos cheques físicos y cortos para dárselos directamente al productor, porque otra manera no tenemos», reconoció Lewtak, admitiendo que su empresa sufrió desajustes con valores rechazados cuando la cadena de pagos se frenó de golpe.
A este panorama se suma una estructura de costos que ha dejado de tener lógica, especialmente en el rubro energético, donde los aumentos definidos por el gobierno nacional han sido desproporcionados respecto al nivel de actividad. Con números precisos, el entrevistado ilustró el impacto tarifario: «En mayo del año antepasado, yo elaboraba 2 millones de kilos de hoja verde y pagaba 700 mil pesos de luz. Hoy elaboro mil toneladas —la mitad— y pago 7 millones. Bajé a la mitad la producción y la luz se multiplicó por diez». Esta disparidad, sumada a un combustible que saltó de 300 a 2.000 pesos el litro, llevó al empresario a una conclusión lapidaria sobre la realidad económica actual: «Nuestra rentabilidad bajó un 200 por ciento. Directamente, hoy el que trabaja en este país es camino a fundirse».
Según Lewtak, el trasfondo de esta crisis es una sobreoferta histórica de materia prima que mantiene los precios deprimidos, exacerbada por la falta de regulación y una competencia feroz en las góndolas. Según los datos que maneja el sector, existen «11 meses de consumo guardados en los depósitos», un stock inmenso que impide cualquier reacción del precio. Lewtak explicó que el mercado está saturado de nuevas marcas que pelean por precio y no por calidad: «Hace tres años había 60 marcas de yerba, hoy hay 150. El que es nuevo entra a rematarla».
Para el industrial, la leve mejora en las exportaciones, no mueve la aguja en un mercado de 300 millones de kilos: «Es una gota de agua. No es que con 10 millones de kilos exportados vamos a salir rápido de la sobreoferta».
Con una mirada crítica hacia la gestión de las últimas décadas, lamentó que durante los años de bonanza del INYM no se haya invertido en innovación: «No se le buscó en veintipico de años otro uso a la yerba, no sé, medicina o cosméticos». Para Lewtak, la única salida a corto plazo para evitar el colapso total es volver a intervenir la oferta: «Hay que volver a regular la cantidad de yerba que se puede cosechar. Que cada uno coseche el 50 o el 60 por ciento», propuso, asegurando que si no hay un giro drástico en la política económica yerbatera, el año será «complicadísimo» para todos.
Cheques rechazados por miles de millones: una por una, las empresas afectadas por la crisis yerbatera misionerahttps://t.co/FqIapGl6TJ
— misionesonline.net (@misionesonline) February 2, 2026



