La profunda reconfiguración del mercado yerbatero tras las medidas de desregulación económica dispuestas por el Poder Ejecutivo Nacional ha consolidado un frente de reclamo unificado en la provincia de Misiones. Referentes de los trabajadores tareferos, asociaciones de productores primarios y cooperativas del sector de la yerba mate mantendrán una agenda de reuniones clave el próximo jueves 30 de julio con las máximas autoridades políticas y religiosas de la región, con el objetivo de formalizar un pedido de auxilio ante la crisis que atraviesa la actividad.
La jornada de encuentros institucionales comenzará a las 9:00 horas, momento en el cual la comitiva de representantes del sector yerbatero será recibida por el obispo de la diócesis de Posadas, monseñor Juan Rubén Martínez, en la sede del obispado. Posteriormente, a las 11:00 horas, la delegación se trasladará para mantener una audiencia con el gobernador de la provincia de Misiones, Hugo Passalacqua. En esta última reunión, los actores de la cadena productiva presentarán de manera oficial una propuesta para la sanción de una Ley de Emergencia Yerbatera.
El núcleo del reclamo que los tareferos, productores y cooperativistas expondrán ante el gobernador Hugo Passalacqua y monseñor Juan Rubén Martínez radica en la severa crisis económica que afecta a las economías regionales tras la implementación de las políticas de desregulación por parte del Gobierno de la Nación. Los representantes sectoriales buscan gestionar el respaldo político y eclesiástico para dar legitimidad y visibilidad a una serie de medidas de fuerza y legislativas destinadas a revertir el actual escenario de vulnerabilidad productiva.
El instrumento central de esta estrategia es el proyecto de Ley de Emergencia Yerbatera que los dirigentes entregarán en mano al mandatario provincial. A través de esta iniciativa parlamentaria, los productores y cooperativas intentan restablecer de forma urgente el equilibrio de la cadena de valor, el cual señalan como severamente dañado a partir de la entrada en vigencia del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/23 firmado por el presidente de la Nación, Javier Milei.
La pérdida de facultades regulatorias del INYM
La principal consecuencia técnica y comercial del mencionado decreto presidencial sobre la actividad agroindustrial fue la quita de facultades regulatorias esenciales al Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM). Históricamente, este organismo descentralizado funcionaba como la mesa de concertación donde se determinaban, por consenso o mediante laudo de la Secretaría de Agricultura de la Nación, los precios mínimos de garantía para la materia prima, específicamente para la hoja verde y la yerba mate canchada.
La supresión de esta potestad legal ha dejado la fijación de precios de la materia prima sujeta a las dinámicas de la libre oferta y demanda de las industrias molineras, situación que, según denuncian los productores y cooperativas, ha pulverizado el poder de negociación de los eslabones primarios y ha precarizado aún más las condiciones laborales y de ingresos de los tareferos, encargados de la cosecha manual de la hoja.



