En un movimiento que redefine la estrategia productiva y ambiental de la provincia, la Cámara de Representantes de Misiones incorporó formalmente para su tratamiento legislativo en comisión el proyecto de ley que propone derogar el artículo de la Ley de Bioinsumos que establecía la prohibición del glifosato. La iniciativa, que marca un giro regulatorio de gran impacto para el sector agroindustrial, busca dejar sin efecto el veto absoluto al herbicida de síntesis química y estructurar un esquema de transición gradual condicionado a la viabilidad técnica y comercial de los reemplazos biológicos disponibles en el mercado.
Según informó el portal de noticias Misiones Online, la propuesta fue impulsada y firmada por los 18 diputados del bloque Movimiento por lo que Viene, espacio político alineado con el gobernador Hugo Passalacqua. La medida representa una modificación sustancial sobre una de las normativas más controvertidas de la gestión anterior, promovida originalmente bajo la conducción política del exlegislador Carlos Rovira. El nuevo enfoque legislativo responde a los persistentes reclamos de los sectores productivos y exportadores de la provincia, quienes advirtieron sobre los riesgos de competitividad y las dificultades operativas que implicaba la eliminación del glifosato sin contar con sustitutos debidamente homologados.
El núcleo del debate técnico radica en la necesidad de alinear la normativa provincial con los estándares de comercio internacional y las aprobaciones de los organismos de control de la República Argentina. El diputado provincial Juan José Szychowski, uno de los principales impulsores de la modificación legislativa, fundamentó la necesidad de reformar la Ley VIII Nº 103 de Promoción de la Producción de Bioinsumos señalando las inconsistencias técnicas de la redacción original.
“Esta ley ponía plazos, y plazos para productos que no están aprobados por las autoridades nacionales ni internacionales. Entonces nosotros creemos que hay que darle certeza al productor, al exportador”, afirmó Juan José Szychowski en declaraciones directas a Misiones Online. El legislador subrayó que la fijación de un límite temporal estricto —establecido originalmente y luego prorrogado a un plazo de cinco años— generaba un escenario de incertidumbre jurídica y comercial para las principales cadenas agroindustriales de la provincia, altamente orientadas a los mercados externos.
El diputado explicó que las exigencias sanitarias de los países compradores representan una barrera infranqueable si no se cuenta con insumos homologados globalmente. “Cuando el país de destino decía: ‘¿Qué estás poniendo? ¿Qué estás aplicando?’, no eran productos certificados o reconocidos a nivel internacional, y eso trae problemas porque los países de origen tienen mucha normativa con respecto al uso justamente de productos que estén certificados”, detalló el legislador de Movimiento por lo que Viene.
Una transición progresiva sujeta a la validación científica
La reforma propuesta no implica un desmantelamiento de la política de sustentabilidad de la provincia, sino un cambio de metodología en su aplicación. El proyecto establece que el reemplazo de los fitosanitarios de síntesis química por bioinsumos será obligatorio únicamente cuando existan alternativas amigables con el medio ambiente que cuenten con las autorizaciones correspondientes del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y de las agencias regulatorias de los países destinatarios de las exportaciones misioneras. Asimismo, faculta al Poder Ejecutivo provincial a dictar las pautas, plazos y condiciones de esta transición.
Al ser consultado sobre el uso específico del glifosato bajo el nuevo esquema legal, Juan José Szychowski evitó centralizar la discusión en un solo principio activo y amplió el criterio a toda la paleta de insumos agrícolas: “Todos los productos, todos los productos que estén aprobados y certificados nacional e internacionalmente, los van a poder ocupar sin ningún problema”. El legislador insistió en que el objetivo prioritario es brindar previsibilidad: “El objetivo es que se pueda trabajar con tranquilidad, con un horizonte tranquilo, y que luego el Poder Ejecutivo haga la transición en la medida que se vayan certificando los productos en forma provincial e internacional”.
Finalmente, la viabilidad del proyecto en el recinto legislativo se ve respaldada por la presentación de iniciativas similares por parte de otras fuerzas de la oposición, como el proyecto ingresado por el diputado Martín Arjol. Según Juan José Szychowski, la coincidencia de propuestas de distintas bancadas demuestra que existe un consenso generalizado en la Legislatura respecto a la necesidad de revisar la prohibición. “Esto quiere decir que hay una preocupación por todos los distintos partidos políticos, por todos los bloques en el mismo sentido”, concluyó, ratificando el compromiso de avanzar en el desarrollo de bioinsumos pero condicionado rigurosamente a los tiempos de la validación científica y comercial.



